El negacionismo es una actitud que consiste en oponerse a determinadas realidades y hechos históricos o naturales relevantes. Algunas personas en esta línea rechazan la existencia del covid-19, otros sin embargo, aceptan la enfermedad pero niegan su gravedad, estimando que la alarma mundial es un montaje. Para otros la ficción consiste en que el agente infeccioso fue creado en el laboratorio chino de Wuhan donde comenzó o se creó el brote, con la confabulación de los gobiernos de China y EE. UU., producto de un trato de empresas farmacéuticas que incluso involucra al conocido millonario Bill Gates.

El negacionismo del covid-19 consiste en oponerse a una realidad que no les agrada, negando el número de fallecidos, minimizando el problema social y laboral, negándose al uso de mascarillas o a cumplir las medidas de seguridad y por ende, negándose a recibir la vacuna, asistiendo a reuniones sociales o fiestas, en el entendido que no sucede nada. Muchos apelan también a las libertades individuales, que son irrenunciables, por cuanto estar sometidos al toque de queda, sacar permiso de desplazamiento, establecer trazabilidad, es entregar datos importantes de la libertar individual a las autoridades.

Los negacionistas señalan que aún no se ha encontrado un origen concreto del virus presumiendo que es una creación maliciosa de laboratorio. Algunas teorías de la conspiración de los negacionistas del covid dicen que las redes 5G de telefonía móvil son, en realidad, un transmisor del COVID-19 o que las zonas en las que se encuentran “antenas 5G” aumentan significativamente la mortalidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS), establece que ninguna red de telefonía ni ondas electromagnéticas pueden propagar el virus. La forma de contagio sería a través gotículas que lanzan los seres humanos, muchos de los países en pandemia no disponen de redes 5G, lo que obviamente echa por tierra la teoría.

Actualmente, la inoculación alcanza a más de 807 millones de personas, después de que el 28 de mayo se superaran los 1.800 millones de inyecciones administradas, según los datos recogidos por Our World in Data. La vacunación alcanza más de 200 territorios y países de todo el planeta. Todas las vacunas contra el COVID-19 disponibles actualmente han demostrado ser seguras y efectivas. Toda vacuna autorizada realiza ensayos clínicos, son autorizadas o aprobadas solo si logran reducir de manera sustancial la probabilidad de contraer el COVID-19. Lo que indicaría que cualquier negacionismo lo único que podría lograr es llevarnos a la muerte.