Tenemos la certeza que éste es el camino óptimo para lograr los objetivos de desarrollo, pero también sabemos que tendremos que superar diferencias políticas e ideológicas, para pensar en Chile y los chilenos.
El presidente Kast acaba de firmar en La Moneda, el Proyecto de Ley del Plan de Reconstrucción Nacional, que nació a partir del análisis en profundidad del desarrollo económico y social de Chile, para poder marcar el rumbo y delinear las prioridades.
Este análisis, que compartimos plenamente al igual que un amplio sector de los chilenos, parte de la base que estamos en un estancamiento que requiere una respuesta integral para retomar una trayectoria de progreso.
En la instancia, el mandatario abordó las críticas que ha generado la iniciativa, especialmente entre quienes han manifestado su rechazo a la idea de legislar antes de revisar el proyecto.
Los principales indicadores señalan que Chile ha registrado en los últimos 12 años, un crecimiento anual de solo un 2%; con un desempleo de alrededor del 8%; una deuda pública que sigue creciendo y pago de intereses que es el equivalente al 5% del presupuesto del país.
Este escenario ha generado un deterioro social que ha desmejorado la calidad de vida de los chilenos, además de la posición de nuestro país en el mundo, y nos obliga a tomar medidas, que apoyaremos con firmeza desde el Parlamento, para lograr devolver a Chile a la senda de desarrollo que necesitamos.
El proyecto de ley entregado tiene un claro objetivo que es financiar la reconstrucción; fomentar el crecimiento, la inversión y el empleo formal y de calidad; generar mejores sueldos y proteger la seguridad social. Para llevarlo a la práctica, se han definido cinco pilares fundamentales.
El primero de ellos es la reconstrucción de las tres regiones devastadas por incendios y cuyos habitantes aún esperan poder volver a tener una vivienda digna, para lo cual se destinarán 400 mil millones de pesos, ampliando el actual Fondo de Emergencia aprobado para Valparaíso, a las regiones de Ñuble y Biobío. Para lograrlo, se requiere generar mayor recaudación, que se espera lograr mediante recursos transitorios.
El segundo pilar es la reactivación de la construcción, que permitirá recuperar los 200.000 empleos perdidos en el sector y dar acceso a viviendas más económicas a la clase media, con medidas tales como eliminar por 12 meses el IVA en la venta de más de 100.000 viviendas nuevas y facilitar las condiciones de compra para quienes lo necesitan; la extensión del beneficio del DFL2 y la modernización de la normativa urbana.
En el tercer pilar de esta propuesta, compartimos la preocupación del Ejecutivo en proponer un plan de impulso al empleo, con medidas tributarias para proteger e incentivar la contratación formal de trabajadores; una necesidad que nos toca ver día a día en nuestro trabajo en terreno. Sabemos que es absolutamente necesario más estabilidad laboral y más oportunidades con protección y seguridad social.
Un aspecto fundamental del cuarto pilar es la propuesta del Ejecutivo relativa a los cambios tributarios, como la rebaja del impuesto corporativo del 27% al 23%. Además en esta propuesta se detallan una cantidad significativa de medidas destinadas a que nuestro país sea efectivamente más competitivo en el mundo, permitiendo atraer más inversión, la creación de más empleo y el mejoramiento del crecimiento para superar la pobreza.
En este mismo ámbito tributario adquiere especial relevancia la eliminación de contribuciones a la primera vivienda para mayores de 65 años, reconociendo de esta manera el esfuerzo realizado por ellos durante toda su vida. Tenemos la certeza que éste es el camino óptimo para lograr los objetivos de desarrollo, pero también sabemos que tendremos que superar diferencias políticas e ideológicas, para pensar en Chile y los chilenos.
Unido a las anteriores propuestas, es absolutamente necesario apoyar las medidas que tienen que ver con la agilización regulatoria, que hoy ha sido un factor que mantiene importantes proyectos para el desarrollo del país, en una larga espera. Necesitamos que invertir en Chile sea más seguro, sin dejar de cuidar el medio ambiente, generando desarrollo sustentable.
Compartimos y apoyamos lo que el Presidente ha señalado, porque diariamente nos toca conocer la realidad de este diagnóstico cuando recorremos nuestra región de Coquimbo y conversamos con los vecinos. Tal como él lo dice, “este proyecto no es para unos pocos; es para todo Chile, para tener la oportunidad de levantarse, crecer y volver a soñar en grande”.
Cada una de las medidas propuestas en el proyecto, es una oportunidad para quienes tenemos la responsabilidad de conocerlo en profundidad en el Parlamento y entender que, por encima de nuestras diferencias, hoy tenemos una hoja de ruta que nos va a permitir hacer un cambio significativo en la realidad de nuestro país.
En este escenario, valoramos significativamente el anuncio del Partido de la Gente (PDG) de que votará a favor en general de la idea de legislar, lo que va permitir avanzar con plena confianza en la búsqueda de la aprobación final del royecto.
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