¿Algunos de los dirigentes que lideran esta reforma usarían a sus hijos como conejillos de Indias para ver si funciona? Urge dejar de experimentar reformas en aquellos colegios y sistemas que funcionan.

El Liceo Augusto D’Halmar de Ñuñoa nuevamente es el único colegio público entre los 100 mejores de Chile. El República de Siria es el tercer mejor colegio público de Chile. Dentro de los 50 mejores colegios públicos de Chile, el 10% son de Ñuñoa.

Esto significó un esfuerzo gigantesco de las comunidades escolares, estudiantes, profesores y para la Municipalidad de Ñuñoa como sostenedor, pues esta fue la primera generación que ingresó por el Sistema de Admisión Escolar (SAE), con un método de selección aleatorio, más conocido como “la tómbola”.

El municipio debió inyectar mayores recursos y aumentar los esfuerzos financieros en el colegio para mantener los buenos resultados. Sin embargo, el próximo año este colegio pasará al Servicio Local de Educación Pública y perderá estos recursos adicionales municipales cambiando su administración.

¿A alguien le parece que cuando algo funciona se cambie para probar? ¿Se puede sacrificar un colegio y una generación para experimentar un modelo nuevo en un colegio que funciona? ¿Algunos de los dirigentes que lideran esta reforma usarían a sus hijos como conejillos de Indias para ver si funciona? Urge dejar de experimentar reformas en aquellos colegios y sistemas que funcionan. En Ñuñoa tenemos la certeza de que así es.

Lo que se requiere acá es seguir haciendo mejor lo que ya se hace bien y no empezar de nuevo. Solo aquellos sin experiencia tratan de empezar todo de nuevo. Tenemos la esperanza que el nuevo Gobierno entienda esto y termine el absurdo de sacarles los patines a los colegios que funcionan bien. Datos matan relato, la educación pública de Ñuñoa es de calidad cuando el municipio actúa como sostenedor.

Se debe urgente reformar el SLEP permitiendo que aquellos colegios que funcionan y tienen buenos resultados sigan siendo municipales; y el Estado debe poner sus esfuerzos en mejorar aquellos que funcionan mal y exigir a aquellos municipios que actúan como sostenedores de estos buenos.

Colegios que mantengan estos estándares sin riesgo de que pasen al sistema centralizado. Eso es alinear los incentivos: colegios de excelencia en municipios que actúen con excelencia.

He visto que en los colegios que ingresaron al SLEP se han aumentado en cuatro veces los recursos, sin que mejoren cuatro veces sus resultados. No tengan duda de que, si el Mineduc traspasara cuatro veces más recursos a Ñuñoa, los Colegios de Ñuñoa no solo serían los mejores establecimientos públicos de Chile, sino que competirían mano a mano con los colegios privados. Basta de gastar recursos en nueva burocracia, necesitamos que los mayores recursos en educación se gasten en las aulas.

Acá estamos disponibles para hacerlo. En Ñuñoa hay un grito de auxilio; una comuna y una comunidad que pide desesperadamente que se deje de experimentar. Corto y simple, los colegios que funcionan bien, no deben pasar al SLEP. Cómo alcalde de Ñuñoa solicitamos al Congreso y al Gobierno que suspendan ya esta reforma a nuestros establecimientos de excelencia.