Durante la última jornada, la condición de inestabilidad en la región Metropolitana (RM) ha ido en aumento, acompañada de un mayor ingreso de nubosidad, generando las condiciones para un pronóstico de precipitaciones y probables tormentas eléctricas para esta semana.
El martes de esta semana se esperaban temperaturas máximas por sobre los 20°C. Sin embargo, en Quinta Normal -la estación de referencia para el centro de Santiago– se alcanzaron los 18,6°C. Incluso, en algunas zonas de la ciudad se registraron lluvias débiles.
Según consignó Meteored, durante este miércoles las condiciones serían similares. La presencia de nubosidad de desarrollo vertical posibilita la ocurrencia de lluvia en sector cordillerano, además de chubascos aislados en localidades del valle metropolitano.
Las temperaturas máximas seguirán moderadas, ya que en el centro de Santiago se podrían registrar cifras cercanas a los 17°C, debido al vínculo con el paso de una vaguada en altura.
Regreso de la lluvia a Santiago y eventuales tormentas eléctricas
Para este jueves se espera un nuevo cambio. La formación de una baja segregada frente a la costa dará paso a un aumento de la inestabilidad en la zona central del país.
Esto no solo favocerá a la probabilidad de precipitaciones, sino que también podrían aumentar los acumulados de agua caída e incluso, permitir que se generen condiciones para la ocurrencia de tormentas eléctricas en la RM.
A esta jornada se suma lo pronosticado para el viernes, pues, debido a las recientes actualizaciones del modelo europeo ECMWF, se esperan más lluvias para este último día hábil de la semana.
La lluvia se presentaría en forma de chubascos aislados y se proyecta que caerían entre 1 y 3 mm.
Por otro lado, a las precipitaciones se sumarían el descenso en las temperaturas, ya que para este viernes se pronostica una máxima cercana a los 14°C.
Este panorama se mantendría hasta dicha jornada, ya que el sábado estaría de salida el escenario de inestabilidad en la RM. Esto se debe al inhgreso de una nueva masa de aire que derivaría en mañanas frías y tardes templadas en Santiago.