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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La PDI desarticuló banda de robos en Ñuñoa compuesta por cinco integrantes, liderados por taxista peruano, detenidos por robos con intimidación y defraudación con tarjetas. Operaban en Ñuñoa drogando a pasajeros para robarles: ya son 11 afectados y mil millones de pesos en estafas.

La Policía de Investigaciones (PDI) detuvo en las últimas horas a cinco integrantes de una banda criminal dedicada a robos con intimidación y violencia, además de defraudación con tarjetas de crédito cuyo valor se estima en más de mil millones de pesos.

La banda, que operaba en sectores de la comuna de Ñuñoa, como por ejemplo el Barrio Italia o en puntos de la Avenida Salvador, era liderada por un taxista de nacionalidad peruana y otros cuatro integrantes: tres venezolanos y un chileno. Todos quienes quedaron en prisión preventiva, según informó la Fiscalía Oriente.

El Subprefecto Rubén Plaza, Jefe de la Brigada Investigadora de Robos Oriente, informó que el modus operandi del grupo criminal poseía un “elevado nivel de especialización criminal y distribución de funciones”. Los investigadores detectaron que el supuesto taxista, ofrecía cerveza y/o agua para los pasajeros, drogándolos para luego someterlos y robarles sus dispositivos electrónicos.

El sujeto perfilaba víctimas los días jueves, viernes, sábados y en vísperas de feriados, “escogiendo víctimas que salían de locales nocturnos y abordaban un taxi colectivo, despertando al otro día, siendo víctimas del robo de sus pertenencias, celulares y constatando giros de dinero, incluso préstamos desde sus aplicaciones bancarias”, precisó Plaza.

Claudia Barraza, fiscal adjunto de la Fiscalía de Análisis Criminal Oriente, complementó que las víctimas solían ser “hombres, que estuviesen saliendo de una fiesta solos y no pudiesen pedir ayuda”.

Según relata el funcionario Plaza, el líder “simulaba ser un taxista reglamentario, porque su vehículo estaba con los papeles al día, pero en definitiva su actividad era delinquir utilizando ese taxi como cobertura”. Su vehículo “es de 2019 y posee 60 mil kilómetros, porque su uso era para perfilar víctimas y engañarlas, estableciendo un vinculo y un lazo de confianza”, añadió el Subprefecto.

Pérdidas millonarias

Además, otros dos funcionarios de servicentros facilitaban máquinas para que realizaran compras ficticias de combustible de hasta 2 millones de pesos.

La PDI estableció que 11 víctimas fueron afectadas, sin embargo, el líder de la banda tiene denuncias desde 2018. Asimismo, el avalúo de los fraudes se estima en más de mil millones de pesos, debido al tipo de estafas.

Además, en la investigación, las víctimas relataron que el líder actuaba con extrema violencia en algunos casos. “Cuando no lograba establecer vínculo o que bebieran el líquido, pedía que les pagaran con tarjeta para clonar sus datos bancarios. Y si no aceptaban, lisa y llanamente, los bajaba del vehículo y los golpeaba para robarles” enfatizó el Subprefecto Plaza.

En el allanamiento se encontraron máquinas pos, relojes, joyas, celulares, cajas con Clonazepam, jockeys y zapatillas de marca y diversas tarjetas bancarias.