Detectives de la Brigada Investigadora de Robos Metropolitana Oriente desarticularon una banda criminal integrada por siete ciudadanos colombianos. Realizaban robos con intimidación, principalmente a estudiantes, para luego vender las especies en mercados informales.
En coordinación con la Fiscalía Regional Metropolitana Oriente, se identificó y detuvo a los delincuentes extranjeros, quienes integraban la organización denominada “Las Patronas”. Todos mantenían ingreso irregular al país.
Serían responsables de al menos 11 delitos violentos entre 2025 y 2026 en el sector oriente. Fueron capturados en inmuebles ubicados en las comunas de Renca, Estación Central y Santiago.
El modus operandi
Como muestra un registro de cámaras de seguridad del sector, las mujeres se acercaban de manera amistosa a escolares y universitarios, pero luego les imputaban falsas acusaciones de vender droga en territorio que les pertenecía a ellas.
En medio de intimidaciones, les hacían mostrar sus teléfonos e ingresar a una página web como supuesto filtro. Ahí las víctimas también eran abordadas por hombres que se acercaban al lugar, preguntándole a las mujeres si estaba todo bien o si traían refuerzos. Finalmente, les robaban sus pertenencias e incluso les exigían datos personales.
Además de conseguir la desarticulación de la banda, efectivos policiales incautaron celulares, cannabis, munición balística y diversa evidencia de interés para la investigación.
“Logramos acreditar una asociación criminal dedicada a los robos con intimidación y posterior venta de las especies robadas, a través del mercado informal o mercado secundario”, señaló el Subprefecto Rubén Plaza, jefe de la Biro Oriente.
En esa línea, constató “la participación de ciudadanos colombianos, de los cuales todos mantenían antecedentes policiales por delitos en distintos países. “Incluso una de ellas tenía una alerta roja de Interpol Brasil por un doble homicidio ocurrido el año 2023”, sostuvo.
Investigan a locatarios
Por otra parte, el funcionario abordó la participación de locatarios en ilícitos vinculados a la banda.
“Logramos establecer el mercado secundario mediante el cual estos sujetos, luego de robar los elementos tecnológicos, iban hacia estos locales de compra, venta y reparación de tecnología y vendían y reducían estas especies”, expuso.
“Así es que también solicitamos órdenes de entrega y registro para este lugar, y acreditamos la participación de los locatarios como reductores de las especies. Mantenían programas y softwares para poder blanquear y “flashear” los teléfonos, y poder obtener las claves para así sacar la información de los mismos y posteriormente venderlos”, sentenció.