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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El hallazgo de un cuerpo descuartizado y semicarbonizado en Curacaví llevó a la detención de dos ciudadanos colombianos sin antecedentes en Chile. El crimen organizado y el narcotráfico podrían ser el móvil, según investigadores. El seguimiento de cámaras de seguridad permitió identificar a los sospechosos y reconstruir el trayecto del vehículo utilizado para transportar el cuerpo. Uno de los detenidos tenía antecedentes de doble homicidio, tráfico de armas y estupefacientes en Colombia.

El hallazgo de un cuerpo descuartizado y semicarbonizado en un camino rural de Curacaví, en junio pasado, desencadenó una investigación que combinó el análisis forense, el rastreo digital y la cooperación policial transfronteriza. Al reducirse el cerco policial, dos ciudadanos colombianos, sin antecedentes en Chile y con residencia regular, fueron detenidos como presuntos autores del homicidio.

El 6 de junio, personal de la Brigada de Homicidios Metropolitana acudió a un camino interior de la comuna de Curacaví, colindante con la ruta 68. La solicitud partió de la Fiscalía Metropolitana ECOH. En el lugar, los detectives se encontraron con una escena macabra.

El subprefecto Walt Dapremont, jefe subrogante de la BH Metropolitana, describió el hallazgo. “Una vez en el lugar, los detectives especializados lograron determinar que efectivamente se trataba de un cuerpo desmembrado o descuartizado que estaba semicarbonizado”, declaró.

El trabajo de campo se apoyó en el Laboratorio de Criminalística y en el médico criminalista de la institución. Los peritajes concluyeron que la víctima no fue desmembrada en el sitio donde apareció, sino en otro lugar. El subprefecto explicó que “luego del trabajo que realizó el Laboratorio de Criminalística en conjunto con nuestro médico criminalista y personal de la Brigada de Homicidios, logramos establecer que efectivamente el cuerpo había sido desmembrado en un lugar de cautiverio y había sido trasladado por personas quienes lo arrojaron en el lugar”.

Recorrido del vehículo captado por al menos 50 cámaras

La clave para identificar a los sospechosos fue el seguimiento del vehículo utilizado para transportar el cadáver. Los detectives analizaron aproximadamente 50 cámaras de seguridad de la Región Metropolitana. Ese rastreo permitió reconstruir el trayecto completo del automóvil.

“Se logró establecer, mediante 50 cámaras de seguridad aproximadamente que se analizaron, que el vehículo donde los imputados trasladaron a la víctima recorrió diversas comunas de la Región Metropolitana”, señaló el jefe subrogante de la BH. El análisis no solo siguió el móvil, sino que permitió identificar puntos concretos.

Entre esos puntos, los detectives lograron determinar el domicilio del copiloto y el del piloto. “Logrando establecer principalmente el domicilio donde se baja el copiloto del vehículo imputado de los hechos investigados, así como también su piloto”, agregó Dapremont.

Con esos datos, la policía pudo orientar las diligencias hacia dos personas de nacionalidad colombiana. La verificación de identidad requirió el apoyo de la Jefatura Nacional de Cooperación Internacional y la Oficina Nacional Interpol.

Antecedentes en Colombia

La cooperación internacional reveló que uno de los detenidos tenía un extenso prontuario en su país de origen. “Uno de ellos con antecedentes policiales en su país por los delitos de doble homicidio, homicidio frustrado, tráfico y fabricación de armas de fuego y su comercialización, y tráfico de estupefacientes”, informó el subprefecto.

El otro implicado, en cambio, no registraba antecedentes penales previos, ni en Chile ni en Colombia. Ambos mantenían su situación migratoria regular y no tenían anotaciones policiales en el país, según los primeros informes.

“Tomando en consideración el cúmulo de antecedentes que se tenía de estos dos imputados, se logró gestionar las órdenes de detención para ambos imputados, las cuales se materializaron el día de ayer en diversas comunas de la Región Metropolitana”, detalló Dapremont.

Hipótesis de crimen organizado y móvil del narcotráfico

La modalidad del crimen –cautiverio, desmembramiento, traslado y quema del cuerpo– llevó a los investigadores a manejar una hipótesis principal. El subprefecto afirmó que “tomando en consideración las características y la modalidad delictual, podríamos hablar de crimen organizado”.

Las diligencias no se cierran con las dos detenciones. La Brigada de Homicidios continúa trabajando para identificar al resto de los participantes. “Se continúan las diligencias por parte de esta Brigada de Homicidios con el propósito de establecer el resto de los participantes, así como el lugar de cautiverio, y también el lugar que utilizaron estos sujetos para desmembrar este cuerpo”, explicó el oficial.

Respecto al móvil, la policía vincula el hecho con el narcotráfico. “No descartamos que ambos sujetos colombianos serían participantes o miembros activos de una organización internacional del tráfico de drogas en territorio nacional”, añadió el subprefecto.

La investigación, que partió de un cuerpo abandonado y quemado en un camino rural, se transformó en un operativo que cruzó fronteras y que aún mantiene abiertas líneas de pesquisa.

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