El Centro Regional por los Derechos del Niño (CREDEN), que pertenece a la Corporación de Asistencia Judicial, logró obtener una sentencia de 15 años y un día de presidio mayor en su grado máximo para un individuo acusado de violación reiterada contra su hija menor de edad. Además, el tribunal determinó que el condenado no podrá acercarse a la víctima por 10 años después de cumplir su pena.
La decisión, emitida por el 6º Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago, responde a la querella presentada por CREDEN, organismo dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Jaime Fuentes, Seremi de Justicia y Derechos Humanos, destacó el logro como un reflejo del compromiso del gobierno con la protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes.
“Estamos bastante contentos con el trabajo que han desempeñado los funcionarios de CREDEN de San Miguel. Esta sentencia grafica la urgencia y la necesidad de protección de nuestros niños y la coordinación entre los diversos servicios públicos para una protección efectiva”, afirmó.
Diego Muñoz, coordinador del CREDEN, resaltó la importancia de la condena como un cierre definitivo y satisfactorio para los procesos judiciales en pro de la restitución de los derechos vulnerados.
“Este tipo de condenas materializa el derecho de todo niño, niña o adolescente a ser oído, considerando su opinión y autonomía progresiva. Así, se despliegan acciones para que las víctimas accedan a la justicia penal de carácter reparatorio”, explicó Muñoz.
CREDEN y el enfrentamiento contra la violación de niños
El CREDEN proporciona representación jurídica e interdisciplinaria a menores víctimas de graves vulneraciones de derechos ante los Tribunales de Familia, Tribunales Superiores de Justicia, Ministerio Público y Tribunales penales competentes. Los abogados del centro actúan para interrumpir, defender y acompañar a los menores durante todo el proceso, ejerciendo las medidas necesarias y ofreciendo resoluciones que prioricen el interés superior del niño, niña o adolescente.
Esta sentencia representa un avance significativo en la lucha contra la violencia hacia menores y refuerza la labor del CREDEN en la protección de los derechos de los niños en Chile.