Diez niños de Coronel resultaron con niveles de metales pesados sobre la norma en su organismo, de acuerdo a lo determinado por el cuarto estudio en esta materia efectuado en menores efectuado por la Seremi de Salud del Bío Bío.

Debido a esto, el municipio de esta ciudad se declaró en estado de alerta, por lo que anunciaron movilizaciones y exigen a las autoridades cerrar posibles fuentes contaminantes.

Fueron 807 las muestras efectivas que se lograron en esta ocasión, las que fueron tomadas en el Hospital San José de Coronel y que fueron procesadas -en forma conjunta- entre el Instituto de Salud Pública (ISP) y el Laboratorio de Salud Ambiental de Concepción.

En ese sentido, los exámenes de mercurio fueron analizados en Concepción, y los de arsénico, cadmio y níquel en el ISP.

Dichos estudios, resolvieron que una decena de menores los que contienen niveles de metales o metaloides sobre el valor de referencia establecido en las guías clínicas para exposición crónica del Minsal, es decir, un 1,2% del universo analizado.

Asimismo, nueve de estos niños -entre 1 y 4 años- resultaron con valores sobre referencia en arsénico y el restante en níquel.

Consultado el seremi de Salud, Héctor Muñoz, señaló que lo que se debe hacer ahora es una contramuestra para verificar que el daño no sea una exposición permanente y además una evaluación médica a los pequeños, con el objetivo de mantener la vigilancia para poder entregar resultados aún más específicos.

Lo anterior es de suma importancia, considerando que hasta el momento lo que se ha logrado establecer es exposición a metales pesados por parte de los niños, lo que corresponde a que -puntualmente- a lo más en el plazo de un mes ellos han estado expuestos a estos metales.

Respecto a los efectos que conlleva exponerse de forma crónica a dichos elementos, en el caso del arsénico se pueden generar manchas en la piel, alteraciones circulatorias; así como cáncer de pulmón, vejiga o piel no melanoma, mientras que en el caso del níquel provoca irritabilidad y problemas respiratorios.

La reacción del alcalde de Coronel, Boris Chamorro, no se hizo esperar, sosteniendo que se debe tomar una decisión, ya que para él la situación no resiste más, añadiendo que hay pruebas suficientes de que se tienen que cerrar las termoeléctricas y el vertedero de cenizas presentes en la comuna.

“Es indignante que niños de menos de cuatro años tengan que vivir en un ambiente de contaminación”, expresó Chamorro.

El sector sur de Coronel es el que registra mayor alteración respecto a los niveles que se percibieron en los niños, donde se ubica el cordón industrial de la ciudad.

Además, se anunció un nuevo estudio que se llevará a cabo en el segundo semestre, el que tendrá como foco a mayores de 15 años, instancia en la que se espera establecer un perfil hepático, renal y respiratorio.