Pese a que el Gobierno había adelantado que la región de Valparaíso estaba contemplada dentro del plan nacional de expansión penitenciaria, que considera la creación de 20 mil nuevas plazas y la eventual construcción de un nuevo recinto penal en la zona, ahora el Ejecutivo descartó que exista una definición para instalar una nueva cárcel moderna y de alta seguridad en la región.
La Delegación Presidencial Regional indicó que la alternativa que se había evaluado en Los Andes no prosperó y que tampoco existe actualmente una opción concreta en San Antonio u otra comuna de la región.
El delegado, Manuel Millones, explicó que, si bien la necesidad de ampliar la capacidad penitenciaria es prioritaria, actualmente no se encuentra dentro de las urgencias del Gobierno, debido a que existen otras necesidades penitenciarias a nivel nacional.
“En el fondo, hay otras urgencias en el país en recintos penales y, por tanto, la región en sí misma que requiere una nueva cárcel porque tenemos sobrepoblación penal no está dentro de las urgencias. Es prioritaria, pero no urgente. Y no tiene terreno definido porque en su minuto se había evaluado con el ministro“, aseguró.
Además, se aclaró que tampoco existe financiamiento definido ni un terreno determinado para desarrollar un nuevo recinto, pese a que anteriormente se habían evaluado terrenos pertenecientes al Ministerio de Obras Públicas en Los Andes.
Preocupación por cárcel de San Antonio
En paralelo, el Gobierno manifestó su preocupación por la situación de la cárcel de San Antonio, donde actualmente hay cerca de 400 internos y cuyo emplazamiento representa un riesgo ante una eventual inundación o tsunami.
Según lo señalado, una evacuación del recinto podría tardar hasta siete horas, por lo que se busca avanzar en la posibilidad de trasladar a los internos a otros establecimientos de la región o eventualmente de la zona del Maule.
El ejecutivo advirtió que, ante un tsunami real, existiría un riesgo tanto para los funcionarios de Gendarmería como para la población penal, debido a la ubicación del recinto.
Todo esto ocurre pese a que previamente el Gobierno había advertido sobre la situación penitenciaria de Valparaíso, marcada por la sobrepoblación, el deterioro de infraestructura y las dificultades que enfrenta Gendarmería.