VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un hombre fue detenido en Punta Arenas, acusado de agredir y mantener encerrada durante dos días a su expareja, quien pidió ayuda a Carabineros. La Fiscalía lo formalizó por lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar y secuestro, y solicitó prisión preventiva, pero el Juzgado de Garantía la rechazó. El Ministerio Público apeló verbalmente, por lo que la Corte de Apelaciones deberá resolver la medida cautelar. El imputado también mantenía una orden de detención pendiente por conducción en estado de ebriedad.

Un hombre fue detenido por Carabineros en Punta Arenas, región de Magallanes, tras ser acusado de agredir y mantener encerrada contra su voluntad a su expareja durante dos días. El Ministerio Público solicitó su prisión preventiva, pero el Juzgado de Garantía rechazó la medida cautelar, por lo que la Fiscalía apeló verbalmente.

El procedimiento se registró en un domicilio ubicado en calle Cirujano Videla, luego de que la mujer solicitara ayuda y denunciara haber sido víctima de agresiones físicas y de privación de libertad por parte del imputado.

De acuerdo con los antecedentes del caso, la víctima había decidido poner término a la relación sentimental dos días antes de la intervención policial, tras convivir durante cinco meses con el sujeto.

Tras una discusión, el hombre le habría quitado su teléfono celular y la habría mantenido encerrada contra su voluntad durante dos jornadas.

Al llegar al inmueble, los funcionarios policiales auxiliaron a la mujer y procedieron a buscar al presunto agresor, quien se encontraba al interior de una habitación. Finalmente, Carabineros logró reducirlo y concretar su detención.

Durante el procedimiento, además, se estableció que el individuo mantenía una orden de detención pendiente desde 2024 por el delito de conducción en estado de ebriedad.

Fiscalía apeló al rechazo de prisión preventiva

En la audiencia de formalización, el Ministerio Público imputó al hombre los delitos de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar (VIF) y secuestro.

Ante estos antecedentes, la Fiscalía solicitó la prisión preventiva, argumentando que la libertad del imputado representaba un peligro para la seguridad de la víctima. Sin embargo, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas rechazó la solicitud.

Pese a la decisión judicial, el Ministerio Público formalizó al hombre por ambos delitos y apeló verbalmente al rechazo de la prisión preventiva.

De esta manera, será la Corte de Apelaciones de Punta Arenas la que deberá resolver la medida cautelar que deberá cumplir el imputado.