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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El canciller Francisco Pérez Mackenna encabezó en Punta Arenas el inicio de la Expedición Científica Antártica N°63, que desplegará cerca de 150 profesionales y 50 proyectos entre noviembre y marzo. La campaña operará en bases y campamentos del continente, utilizará el rompehielos Almirante Viel y avanzará en la renovación de la base Escudero e iniciativas de energía renovable. La autoridad destacó el rol de Magallanes como puerta de entrada a la Antártica, por donde transitan programas científicos de 21 países.

El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, encabezó en Punta Arenas el lanzamiento de la Expedición Científica Antártica Estival (ECA) N°63, dando inicio al Mes de la Antártica Chilena. Este programa, a cargo del Instituto Antártico Chileno (INACH), permitirá que cerca de 50 proyectos científicos y 150 profesionales acudan al territorio antártico desde noviembre hasta fines de marzo para avanzar en diversas investigaciones.

La autoridad destacó el carácter estratégico de la labor científica en el Continente Blanco. “La ciencia antártica tiene un carácter muy especial, porque es una ciencia estratégica, inseparable de la política exterior de Chile, que nos ayuda a explorar y conocer un territorio gigantesco y clave para el futuro del país y del planeta”, sostuvo el ministro en su intervención.

La ECA 63 contempla la operación de bases y campamentos en distintos puntos de la península Antártica y del interior del continente, incluido el glaciar Unión, a cerca de mil kilómetros del Polo Sur. Este trabajo se desarrolla de manera conjunta entre el INACH, las Fuerzas Armadas y operadores privados.

Durante esta temporada, se avanzará en el plan de renovación de la base científica “Profesor Julio Escudero” y en la incorporación de energías renovables, como la solar y el hidrógeno verde, mediante un programa de cooperación con la agencia alemana GIZ y la Unión Europea.

Impulso a plataformas de investigación

Otro de los hitos logísticos y operacionales más relevantes será la utilización del nuevo Rompehielos RH Almirante Viel de la Armada de Chile para actividades de investigación científica durante un periodo estimado de 17 días de operación. Esta nave permitirá realizar muestreos oceanográficos de alta resolución, despliegue de instrumentación y trabajo de campo en zonas de alta complejidad del sur de la Península Antártica y mar de Weddell.

El despliegue logístico de la ECA 63 se articulará sobre la base del trabajo sinérgico entre el INACH y las Fuerzas Armadas como operadores antárticos estatales. La Base Profesor Julio Escudero, ubicada en la península Fildes, albergará el mayor volumen de investigadores nacionales e internacionales, ofreciendo laboratorios equipados, conectividad, habitabilidad y soporte a trabajos de campo y buceo científico.

La Base Naval Capitán Arturo Prat, emplazada en bahía Chile, mantiene habilitado un laboratorio multidisciplinario para respaldar investigaciones en ciencias marinas, geología, biología y monitoreo ambiental. En esta ECA se instalará un anclaje marítimo denominado Lander, el cual permitirá obtener una serie de variables oceanográficas.

La Base General Bernardo O’Higgins, ubicada en la península Antártica, sirve como plataforma estratégica para proyectos de biología terrestre y marina y monitoreo del cambio climático, contando además con capacidad de laboratorio instalada para el diagnóstico y vigilancia PCR en tiempo real de patógenos como la Influenza Aviar Altamente Patógena.

Punta Arenas consolida su rol como puerta de entrada a la Antártica

El ministro Pérez Mackenna destacó a Punta Arenas y la Región de Magallanes como puerta de entrada del mundo a la Antártica. “La confianza de la que goza Chile en el ámbito de las relaciones internacionales, sumada al prestigio de sus instituciones públicas y las capacidades logísticas y de infraestructura, forman un capital de enorme valor para atraer a más países a elegir a Chile como su puerta de entrada a la Antártica”, afirmó.

De acuerdo con datos del Ejecutivo, desde 2004 crecieron de 12 a 21 los países que pasan por Punta Arenas con sus programas antárticos nacionales rumbo al continente blanco, además de otros ocho que lo han hecho de manera ocasional, datos que dan cuenta del liderazgo de Chile en este ámbito. “Usan nuestros puertos y aeropuertos para sus naves y aviones propios, o contratan servicios en Magallanes para hacer posible sus expediciones científicas”, agregó el Canciller.

Además, el secretario de Estado reafirmó el compromiso de Chile con la investigación científica y la cooperación internacional, subrayando que la labor del INACH es fundamental para fortalecer la política antártica nacional. “Sigamos construyendo, desde la ciencia y la cooperación internacional, un futuro donde el liderazgo antártico de Chile sea un orgullo para nuestra patria y un aporte a los desafíos que enfrentamos como humanidad”, concluyó.

En el marco de su visita a Punta Arenas, el ministro sostuvo encuentros con autoridades para escuchar las opiniones y necesidades que existen en la región. Se reunió con los alcaldes de Cabo de Hornos, Patricio Fernández; Laguna Blanca, Fernando Ojeda; Porvenir, José Gabriel Parada; Timaukel, Luis Barría y Punta Arenas, Claudio Radonich. Asimismo, se reunió con el senador Alejandro Kusanović y el diputado Carlos Bianchi.

La ECA 63 consolida una trayectoria ininterrumpida de más de seis décadas de expediciones científicas del Estado de Chile en el Continente Blanco. Para esta temporada estival se espera una cantidad similar de proyectos de los últimos años, los que bordean los 50 proyectos y más de 150 científicos.

Programa Nacional de Ciencia Antártica

El Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN) destaca la incorporación de 7 proyectos Anillos Antárticos adjudicados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, con una duración de 3 a 4 años y ejecución 2026-2029. Su despliegue inicial en terreno durante la ECA 63 garantiza un soporte continuo a líneas de investigación multidisciplinarias sobre cambio climático, respuesta ecosistémica, ecofisiología, contaminación, bioinvasiones y huella humana.

La expedición también contempla la continuidad operacional del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), además de proyectos Fondecyt, proyectos del INACH como Regulares de Terreno y Tesis de Doctorado, el monitoreo de Áreas Marinas Protegidas y el mantenimiento de la Red de Sensores Latitudinales conformada por 17 estaciones meteorológicas multiparamétricas.

La expedición ejecutará tareas de mantenimiento y monitoreo de las Estaciones Meteorológicas Automáticas pertenecientes a la Red de Sensores Latitudinales, destacando la estación instalada en el Campamento Base del Monte Vinson y la instalación de una nueva estación en la cumbre del Monte Vinson. Estas estaciones multiparamétricas transmiten por vía satélite datos ambientales en tiempo real, los cuales son validados bajo estándares de la OMM y puestos a disposición pública.

Apoyo estratégico de privados

Para dar cobertura a la alta demanda del PROCIEN y superar las brechas operacionales, la ECA 63 cuenta con el apoyo estratégico de la empresa privada, que provee medios logísticos y servicios especializados indispensables. Destaca la contratación de vuelos chárter aéreos para el recambio oportuno de científicos y traslado de alimentos y muestras frescas, además del apoyo de empresas privadas de transporte interregional y regional, grúas, servicios de mantenimiento especializado y arriendo de bodegas en la Empresa Portuaria Austral en el muelle Prat.

El desarrollo integral de la Expedición Científica Antártica posiciona y fortalece a Punta Arenas y la Región de Magallanes como la principal ciudad puerta de entrada al Continente Blanco. La concentración de operaciones aéreas, marítimas y científicas de la ECA convierte a Punta Arenas en un polo receptor que atrae el interés y la operación de más de 20 Programas Antárticos Nacionales extranjeros.

A través de programas como el Transforma Antártica de Corfo y el Nodo Laboratorio Natural Antártico, la ECA dinamiza la economía local, fomenta encadenamientos productivos con proveedores regionales y refuerza la identidad antártica de la ciudadanía. La ECA 63 demuestra la alta eficiencia en la asignación de capacidades estatales y asegura la soberanía científica de Chile, dando cumplimiento a los compromisos de los proyectos adjudicados y posicionando al país a la vanguardia de la investigación antártica en el Sistema del Tratado Antártico.