Un hombre que fue formalizado por delitos sexuales en contra de su hija se encuentra hace un mes prófugo de la justicia, luego que tribunales decretara la prisión preventiva en su contra el pasado 15 de julio.

El imputado de iniciales J.C.R.B, fue denunciado como autor del delito de abuso sexual reiterado contra su propia hija, pero producto de la crisis sanitaria a raíz de la pandemia mundial por el Covid-19, el sujeto no tuvo que comparecer de manera presencial ante el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.

Fue así que la fiscal Wendoline Acuña dio a conocer los hechos por los cuales estaba siendo investigado, los que habrían sucedido durante los años 2009 a 2012, cuando la víctima tenía de entre 6 a 8 años de edad.

Instancia en que ésta solía visitar los fines de semana a su padre en un domicilio ubicado en calle Errázuriz, quien aprovechando cada instante que quedaba sola con la niña, debido a que su conviviente salía a trabajar éste realizaba actos de significación sexual, sin que la niña comprendiera el actuar y las conductas impropias de su padre.

Tras un extenso debate de rigor, el magistrado Franco Reyes ordenó el encarcelamiento del imputado, solicitándole amablemente que se fuera a presentar de manera voluntaria ante Carabineros.

De todos modos, se dictó la orden de detención correspondiente y se le impuso el arraigo regional, oficiando a los pasos fronterizos y cordones sanitarios respecto de esta decisión.

Sin embargo, éste hizo caso omiso a la deliberación del juez, desapareciendo del mapa sin enfrentar su responsabilidad penal.

La abogada querellante Claudia Guerrero, en representación de la niña afectada, explicó que “es comprensible” que la ciudadanía perciba un sentimiento de impunidad ante este tipo de casos, sin embargo aclaró que las cosas hubieran sido distintas si no estuviésemos en una situación especial por la pandemia del Covid-19.