El empresario de Maullín, Érico Jaramillo Ávila, está prófugo tras ser formalizado, nuevamente, por hechos reiterados relacionados con -presuntamente- estafar al Estado de Chile usando empresas de fachada usadas en la emisión de boletas o facturas para declarar impuestos por más de 160 millones de pesos.
El hombre, tras ser formalizado durante los últimos días por hechos ocurridos entre 2016 y 2019, debía presentarse en la cárcel más cercana al domicilio en el que se encontraba cuando se desarrolló la audiencia, pero no llegó, evadiendo su prisión preventiva.
El fiscal Patricio Llancamán confirmó el encargo a las policías a nivel nacional, agregando que la medida cautelar se decretó porque se considera que el empresario es un riesgo para la sociedad, así como porque se debe asegurar su presencia en el proceso vigente.
“Se decretó por peligro para la seguridad de la sociedad, dada la multiplicidad de actos delictivos que se establecieron en este proceso y porque había sido condenado anteriormente por delitos de igual naturaleza”, explicó el persecutor.
“Y, además, para asegurar su persona a los actos posteriores del procedimiento, específicamente al cumplimiento de una pena efectiva en este caso. De allí es que la prisión preventiva se ordenó que debía cumplirla el imputado en forma inmediata y, al verificarse que este no se encontraba a disposición de Gendarmería y del tribunal, se despachó en forma inmediata la orden de detención también”, agregó.
Hasta ahora, se han revisado los datos de extranjería sin que se detecte una salida por algún paso habilitado; su última entrada desde fuera de Chile corresponde a 2024, desde Argentina.