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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Federación Chilena de Hockey sobre Césped aspira a llevar el Mundial de este deporte a Chile en 2030, tanto en categoría femenina como masculina. La Federación Internacional de Hockey confirmó que entregará a Chile el cuaderno de cargos para iniciar la etapa técnica de la candidatura. El país sueña con un Mundial descentralizado en tres sedes y busca apoyo público y privado para demostrar su capacidad económica y técnica.

El hockey césped chileno quiere dar un gran salto. Mientras Las Diablas participan en la fase de grupos del Mundial que se desarrolla conjuntamente en Países Bajos y Bélgica, la Federación Chilena de este deporte comenzó a mover sus piezas para llevar la máxima cita planetaria a nuestro país en 2030, tanto en la categoría femenina como masculina.

La intención ya fue planteada formalmente ante la Federación Internacional de Hockey (FIH). Durante el torneo, el presidente de la federación chilena, Andrés de Witt, sostuvo una reunión con el timonel del organismo internacional, Tayyab Ikram, instancia en la que la dirigencia nacional agradeció el respaldo recibido durante los últimos cuatro años para el desarrollo de la disciplina y presentó oficialmente su aspiración de convertirse en sede mundialista.

La respuesta fue positiva. La FIH confirmó que entregará a Chile el cuaderno de cargos, documento que permitirá iniciar la etapa técnica de una eventual candidatura y conocer en detalle las exigencias que deberá cumplir el país para organizar el torneo.

Un Mundial con tres sedes

La apuesta chilena no apunta únicamente a organizar un gran evento deportivo, sino también a utilizarlo como plataforma para expandir el hockey césped y fortalecer su infraestructura fuera de Santiago.

Soñamos con un Mundial con tres sedes. Podrían ser buenas plazas Antofagasta, con mucho desarrollo del hockey, el Gran Concepción, que ha sido un bastión en el sur, la Región de Valparaíso y, por supuesto, nuestro estadio principal en el Parque Estadio Nacional”, destacó De Witt.

La propuesta busca así combinar experiencia, infraestructura y descentralización, llevando partidos del Mundial a distintas zonas del país y aprovechando polos donde el hockey ya cuenta con una base de desarrollo.

Una candidatura que busca apoyo público y privado

El desafío también pasa por demostrar que Chile cuenta con la capacidad económica y técnica para organizar un campeonato de esta magnitud. Para el máximo dirigente del hockey, el proyecto es financieramente abordable si se compara con inversiones realizadas en otros deportes.

Es mucho más barato que lo que Chile ha invertido en fútbol”, sostuvo el presidente de la federación.

La dirigencia, además, apuesta a que el financiamiento no recaiga exclusivamente en el Estado. El objetivo es construir un verdadero proyecto país mediante la participación de empresas privadas vinculadas a sectores estratégicos de la economía nacional.

Un proyecto país nos exige alianzas público-privadas. Tenemos empresas energéticas, sanitarias y tecnológicas que podrían dejar una huella imborrable en el deporte nacional si se asocian a este proyecto”, agregó.

El Mundial como laboratorio de sustentabilidad

Otro de los ejes de la eventual candidatura será el componente medioambiental. La Federación Chilena de Hockey sobre Césped pretende que el torneo no solo cumpla con los estándares internacionales, sino que se transforme en una vitrina para soluciones sustentables aplicadas al deporte.

“Hoy podemos soñar con la vanguardia: canchas de calidad olímpica de mínimo uso de agua, iluminación por energía solar y tratamiento de aguas lluvias para los camarines. Soñamos con un mundial 100% sustentable, como marca país”, concluyó el presidente de la federación.

Con la llegada del cuaderno de cargos comenzará una etapa decisiva. Chile deberá evaluar sus condiciones, definir las sedes, proyectar las inversiones y estructurar un modelo de financiamiento que permita convertir la aspiración en una candidatura formal.