De visita en Osorno, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, reiteró su preocupación por la reducción de la jornada laboral en el sector por la ley 40 horas.
Apuntó a los desafíos adicionales para adaptarse a la nueva normativa, debido a las particularidades productivas del sector y a la necesidad de mantener la competitividad de las empresas agrícolas.
En ese contexto, Walker lamentó que “muchas veces se legisla mirando el sector urbano y no tomando las particularidades del sector rural”. Explicó que “nosotros trabajamos en base a ciclos de la naturaleza, a ciclos biológicos, a estados fenológicos”.
Para el sector, enfatizó, es importante contar con flexibilidad laboral porque “tenemos periodos muy intensivos de labores agrícolas y otros periodos más pasivos”. A modo de ejemplo, expuso el caso de los ordeñadores; la labor se debe hacer dos veces al día los siete días de la semana. “¿Cómo distribuir la jornada laboral en base al ciclo que tiene la ordeña? Esas son las particularidades que debe recoger la autoridad”, planteó.
Si bien dijo que deben adaptarse a este cambio de las 40 horas, esperan que la legislación les permita un mejor proceso de adecuación.
Es preciso indicar que recientemente el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reveló que el Gobierno trabaja en medidas para la adaptabilidad laboral y una posible flexibilización de la ley de 40 horas.
La autoridad afirmó en Diario Financiero que “hay muchos países desarrollados que tienen un régimen de 40 horas, pero lo miden en el promedio anual, y eso permite mayor adaptabilidad en las actividades que son temporales, como el turismo, la agrícola, etcétera”.