Un oficio a la Subsecretaría de Desarrollo Regional y a la Municipalidad de Purranque solicitó el consejero regional por Osorno, Bernardo Barría, para esclarecer la situación de un proyecto de más de 267 millones de pesos destinado a la construcción de 12 pozos de agua potable en tres sectores rurales de la comuna, cuyos beneficiarios aseguran que las obras no están entregando el servicio comprometido.
La situación afecta a familias de Río La Plata, Pampa Bonita y Camarones, quienes estarían dependiendo de camiones aljibe, esteros y otras fuentes de abastecimiento pese a que el proyecto fue ejecutado y recepcionado.
Vecinos realizarían demanda colectiva
La iniciativa contempló la construcción de 12 sistemas de abastecimiento para igual número de familias, principalmente adultos mayores.
Pero al menos diez de los pozos no estarían bombeando agua, situación que motivó la solicitud de antecedentes a los organismos involucrados.
“Ya recepcionada la obra no se cuenta con agua. Los vecinos hacen la denuncia que al menos 10 pozos no se encuentran bombeando agua, no tienen agua potable y siguen tomando otras alternativas”, contó el consejero.
“Ya los vecinos empezaron por su propio impulso una demanda colectiva para que todos los que resulten involucrados puedan dar explicaciones”, agregó.
Acusan manipulación de sistemas
Las denuncias apuntan a posibles irregularidades durante las pruebas realizadas antes de la recepción de las obras. Según los antecedentes entregados por los residentes, los sistemas habrían mostrado funcionamiento normal en las inspecciones, pero posteriormente no fueron capaces de abastecer de agua.
“Lo que los vecinos denuncian es que nunca salió agua y cuando vinieron los inspectores de la municipalidad (…) acusan que la empresa habría manipulado estos sistemas para que bombeen algún tipo de agua”, detalló Barría.
La problemática se arrastra desde hace aproximadamente tres meses, cuando los vecinos comenzaron a advertir que los pozos no estaban entregando agua pese a que las obras ya habían sido inauguradas.
Los concejales de la comuna han realizado consultas sobre el caso y la respuesta habría apuntado a dificultades para supervisar nuevamente las instalaciones tras la recepción de las obras.
“Hemos hecho las consulta pertinentes, nuestros amigos concejales también lo han hecho en las sesiones donde corresponde, y la explicación es que no han podido supervisar las obras (…) los vecinos se estarían negando” porque “se sienten engañados”, afirmó Barría.
Por último, el consejero sostuvo que, de comprobarse las irregularidades denunciadas, deberían instruirse investigaciones administrativas para determinar responsabilidades por una inversión pública que, hasta ahora, no estaría cumpliendo el objetivo de garantizar acceso al agua potable a las familias beneficiadas.