VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El sistema frontal ha golpeado sin piedad a distintas zonas de Chile con lluvias, vientos y consecuencias negativas cómo caída de árboles, inundaciones y accidentes, perjudicando a numerosas familias. En Angol, región de La Araucanía, las intensas precipitaciones anegaron la localidad de Rosamel Bravo, causando pérdidas materiales considerables. A pesar de aquello, los actos de colaboración siguen estando presentes.

El sistema frontal no ha tenido clemencia con cientos de sectores en todo el país. Durante este fin de semana, las lluvias y el viento han provocado caída de árboles, inundaciones y accidentes, afectando a decenas de familias.

Pero más allá de lo complejo de la situación, los habitantes de las comunidades afectadas han sabido solucionar los problemas que el sistema frontal ha causado.

En Angol, región de La Araucanía, las lluvias y el desborde del río Rehue anegaron el sector Rosamel Bravo, generando pérdidas materiales importantes. En ese marco, una familia había perdido una de sus herramientas de trabajo, un furgón escolar.

La máquina estaba completamente cubierta de agua, imposibilitando cualquier intento de rescate. Esto hasta que personas del sector solicitaron ayuda a jinetes que se encontraban en el lugar, quienes junto a sus caballos pudieron mover el vehículo.

“Es mi herramienta de trabajo”

Karin García, dueña del vehículo, relató lo que fue esta historia, que refleja la colaboración entre vecinos en estos complejos momentos.

“Anoche nos avisaron que se estaba inundando la villa (…) vinimos para acá, yo alcancé a entrar y no pude salir, fue muy rápido, en cosa de cinco minutos subió el río”, detalló.

“La casa está inundada hasta la mitad, pero ya logramos sacar el vehículo, que es mi herramienta de trabajo”, comentó.

Además, contó cómo se pudo gestionar la extracción del furgón.

“Estábamos viendo todas las posibilidades y finalmente llegaron unos jinetes a caballo, sacaron una camioneta por el otro sector, ahí hablamos con ellos y amablemente se dispusieron a ayudarnos”, contó.