Nuevos antecedentes se conocieron respecto del brutal asesinato de Ingrid Barrera Rantul, ocurrido en la comuna de Loncoche, región de La Araucanía, caso por el cual fueron detenidos tres adolescentes, entre ellos la hija de la víctima.
De acuerdo con lo informado por el fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, la investigación permitió establecer que la joven, junto a su pololo, habría planificado el crimen y acordado el pago de $60 mil a un tercer adolescente para ejecutar el homicidio.
Según explicó el persecutor, las motivaciones estarían vinculadas a un conflicto familiar de larga data y a la oposición que mantenía la víctima respecto de la relación sentimental entre su hija y uno de los imputados.
“Lo que hemos podido establecer hasta ahora es que en esta acción estaba involucrada una hija de la víctima directamente, además del pololo de ella y un tercer adolescente”, señaló Garrido.
El fiscal agregó que ambos jóvenes “tomaron la decisión de contratar a alguien o de pagarle a un tercer adolescente para que realizara esta acción“, calificando el hecho como “una suerte de sicariato entre adolescentes”.
Garrido sostuvo además que la suma acordada para cometer el crimen era “bastante baja”, considerando la gravedad de los hechos y el resultado fatal.
Más de 80 lesiones y múltiples fracturas
Respecto de la violencia empleada, el fiscal indicó que la víctima presentaba más de 80 lesiones, entre ellas heridas cortopunzantes y diversas fracturas.
“La cantidad de lesiones es bastante elevada. Son más de 80 lesiones, fracturas y heridas cortopunzantes, en una situación que no es habitual en este tipo de casos”, afirmó.
En la misma línea, el jefe de la Brigada de Homicidios de Temuco, prefecto Sergio Alarcón, señaló que la mujer fue encontrada con múltiples lesiones atribuibles a terceros y provocadas con un arma cortopunzante.
Asimismo, indicó que la víctima mantenía diversas fracturas en distintas partes de su cuerpo, por lo que se trata de un hecho “poco común” dentro de las investigaciones que habitualmente desarrolla la policía civil.
La planificación del homicidio
La investigación estableció que el autor material del crimen ingresó solo al inmueble, luego de que la hija de la víctima y su pareja abandonaran el domicilio, dejando una ventana abierta para facilitar el acceso.
“Se pusieron de acuerdo para retirarse en la mañana dejando abierta una ventana y el autor ejecutor ingresó por esta ventana”, explicó Garrido.
Posteriormente, ambos regresaron al inmueble y reportaron el hallazgo del cuerpo, situación que, según la Fiscalía, formaba parte de la planificación previa.
Por su parte, Alarcón detalló que existen registros de comunicaciones entre los involucrados donde se entregaban instrucciones sobre las características de la vivienda y la forma de ingresar al lugar.
“Planificaron este hecho y le pidieron a un tercer imputado que fuera el autor material, ofreciéndole la suma de 60 mil pesos una vez ejecutado el hecho”, precisó.
Evidencias y confesiones
El fiscal destacó que la reconstrucción de la dinámica del crimen fue posible gracias al análisis de cámaras de seguridad, testimonios de testigos y evidencia física levantada por la Policía de Investigaciones.
Entre los antecedentes recopilados se detectó la presencia de uno de los imputados en las inmediaciones del domicilio antes y después del crimen.
Además, el autor material presentaba rastros biológicos y lesiones compatibles con una eventual resistencia ejercida por la víctima durante el ataque.
Garrido reveló también que los adolescentes prestaron declaración tras su detención, acompañados por sus abogados defensores, y que incluso familiares de uno de ellos reconocieron los hechos en términos coincidentes con la reconstrucción realizada por los investigadores.
Delitos y formalización
Los tres imputados, todos menores de edad, serán puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Loncoche.
La Fiscalía solicitará ampliar su detención para reunir nuevos antecedentes periciales antes de la formalización.
Respecto de los delitos investigados, Garrido indicó que la hija de la víctima será perseguida por el delito de parricidio, mientras que los otros dos adolescentes enfrentarán cargos por homicidio calificado.
Al tratarse de menores de edad, el caso se regirá por la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, normativa que contempla sanciones distintas a las de los adultos.
En ese contexto, el fiscal recordó que la pena máxima de privación de libertad para adolescentes en Chile alcanza los 10 años, independientemente de la gravedad del delito cometido.