Nacional
Sábado 10 noviembre de 2018 | Publicado a las 07:07 · Actualizado a las 17:32
Explotación de litio: cómo el Estado ratificó contrato con SQM pese a incumplimientos ambientales
Por: Mongabay Latam
La información es de: Michelle Carrere
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En el Salar de Atacama, el segundo salar más grande del mundo después del de Uyuni, en Bolivia, se encuentran más de la mitad de las reservas mundiales de litio. Un mineral no metálico que, en la actualidad, es el mejor componente para acumular energía con un enorme potencial para la industria automotriz, tecnológica y de almacenamiento de sistemas eléctricos.

Dichas reservas pertenecen al Estado de Chile y son explotadas principalmente por Sociedad Qu√≠mica y Minera de Chile (SQM) un empresa privada que, desde 1993, mantiene un contrato de arrendamiento con la Corporaci√≥n de Fomento a la Producci√≥n (Corfo): agencia p√ļblica a cargo de la administraci√≥n de las reservas de litio.

En enero de este a√Īo, se ratific√≥ el contrato de SQM hasta el a√Īo 2030, pudiendo quintuplicar su producci√≥n de litio. Ello, a pesar de que actualmente la compa√Ī√≠a mantiene vigente un proceso sancionatorio por seis infracciones medioambientales.

Salar de Atacama. Foto: Consejo de pueblos Atacame√Īos
Salar de Atacama. Foto: Consejo de pueblos Atacame√Īos

Aunque dicho aumento en la producci√≥n no implicar√≠a una mayor extracci√≥n del recurso sino mejoras en el procesamiento, la continuidad de SQM en el Salar de Atacama preocupa a la comunidad cient√≠fica y civil que, desde hace a√Īos, viene observando un avance en el deterioro de los ecosistemas de la cuenca del salar.

La desconfianza tambi√©n ha encontrado eco en otros aspectos. Y es que la compa√Ī√≠a y su controlador, Julio Ponce Lerou, exyerno de Augusto Pinochet, han protagonizado el esc√°ndalo de corrupci√≥n m√°s controvertido de los √ļltimos a√Īos en Chile tras comprob√°rseles que financiaron, de manera ilegal, a todo el espectro pol√≠tico chileno.

Este reportaje es el análisis de las infracciones ambientales de SQM y de una naturaleza resentida que, a pesar de todo, no ha podido demostrar quién es su verdugo.

Funcionamiento ecológico del salar

Casi 3000 kilómetros cuadrados conforman el Salar de Atacama ubicado en el corazón del desierto más seco del mundo, en el norte de Chile.

Desde las cumbres de la cordillera, bajan las aguas por riachuelos subterráneos y por los ríos Vilama y San Pedro. Como una calle sin salida, confluyen hasta las puertas del gran salar donde son detenidas por las densas aguas saladas. Ingrid Garcés, investigadora de la Universidad de Antofagasta y doctora en ciencias geológicas, explica que dos aguas de distintas densidades no se mezclan tan fácilmente, se desconocen a primera vista, como el agua y el aceite. Ahí quedan entonces, tímidas, las aguas dulces retenidas en lagunas, algunas más grandes, otras más chicas, coronando los bordes del salar.

Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere.
Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere.

Son los sistemas lacustres Soncor, Aguas de Quelana y Peine, h√°bitat de variadas aves acu√°ticas como el flamenco Andino, el Chileno y el James. El primero vulnerable y los otros dos ‚Äúcercanos a la amenaza‚ÄĚ seg√ļn la categorizaci√≥n de la Uni√≥n Internacional para la Conservaci√≥n de la Naturaleza. Estas lagunas protegidas, declaradas sitio Ramsar, son el centro reproductivo m√°s importante en el mundo entero de esta aves, famosas por sostener, sobre una sola pata, su cuerpo entero emplumado de rosado. Las lagunas son tambi√©n el refugio de los tapetes microbianos, ecosistemas conformados por microalgas y bacterias que vieron nacer el origen de la vida en la tierra.

El sistema de vegetaci√≥n Borde Este, por su parte, es ‚Äúla zona m√°s sensible del salar porque es por ese lado por donde vienen las aguas subterr√°neas o superficiales que confluyen hacia la cuenca del salar‚ÄĚ explica Garc√©s.

As√≠, 18 comunidades ind√≠genas habitan el salar de Atacama desde hace 6 mil a√Īos, benefici√°ndose de sus orillas de bofedales y de los acu√≠feros para el pastoreo de cam√©lidos y el desarrollo de la agricultura. Trigo, zapallo, tomates y ma√≠z crecen gracias a la concienzuda administraci√≥n del agua que hacen comunidades como la de Camar.

Durante a√Īos SQM asegur√≥ que, seg√ļn sus estudios, las lagunas y el salar eran dos sistemas acu√≠feros impermeables, desconectados uno del otro. Sin un estudio que se contrapusiera, esa fue la verdad conocida hasta hoy que la empresa ha reconocido que s√≠ hay interacci√≥n. En efecto, a trav√©s de t√ļneles y cavernas subterr√°neas, las aguas dulces interact√ļan con las salobres del salar conformando un mismo sistema hidrol√≥gico por lo que ‚Äúlas extracciones de salmuera- o agua con sal- desde el salar, pueden afectar las lagunas‚ÄĚ asegura Garc√©s.

La producción de litio

SQM extrae, desde el n√ļcleo del salar y a unos 30 metros de profundidad, 1700 lts/s de salmuera rica en un 1,7% en litio. La salmuera, es depositada en pozas de evaporaci√≥n entre 11 y 14 meses, tiempo despu√©s del cual se obtienen sales con un 6% en litio. Y es que ‚Äúdurante el proceso de extracci√≥n, por cada tonelada de mineral, se eliminan -v√≠a evaporaci√≥n- cerca de dos millones de litros de agua‚ÄĚ explica Garc√©s. El material es embarcado entonces en camiones, hasta las plantas de procesamiento en la ciudad de Antofagasta, para terminar su purificaci√≥n y obtener diferentes productos como cloruro de potasio, sulfato de potasio y √°cido b√≥rico.

Salar de Atacama. Foto: Consejo de pueblos Atacame√Īos
Salar de Atacama. Foto: Consejo de pueblos Atacame√Īos

Durante el proceso, se obtienen también sales de descarte, que no serán utilizadas, y que son acopiadas hidráulicamente en rumas de sal. Parte de esta salmuera es reinyectada de manera directa al salar y otra parte drena, de manera natural, hacia la napa recirculando al sistema. Sin embargo, el porcentaje de agua que se recupera es menor al 10% puesto que la gran mayoría se evapora explica Garcés.

Además, la producción de cloruro de potasio requiere de agua dulce por lo que SQM tiene derechos de aprovechamiento de este recurso, sobre cinco pozos en los bordes del salar.

En 2006, la autoridad ambiental otorg√≥ un permiso para el desarrollo de un proyecto que buscaba aumentar la extracci√≥n de salmuera, incrementar la extracci√≥n de agua dulce en el borde y aumentar el √°rea de evaporaci√≥n solar y de acopio de sales de descarte en el n√ļcleo del salar.

Todo ello se har√≠a con impacto nulo y el permiso, concretado en una Resoluci√≥n de Calificaci√≥n Ambiental (RCA), fue otorgado bajo esa condici√≥n. ‚ÄúEl incremento en la tasa de bombeo de salmuera fresca seguir√° una regla operacional, con la cual se asegura que el nivel del acu√≠fero en los bordes del salar, donde se emplazan los sistemas ambientales sensibles, oscilar√°n dentro de su comportamiento hist√≥rico‚ÄĚ se√Īala la RCA.

Con la finalidad de evitar cualquier impacto ambiental, se contempló un plan de seguimiento para identificar la magnitud de las recargas, de las descargas y de una posible modificación del comportamiento natural de los sistemas.

Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere.
Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere.

Adem√°s, un Plan de Contingencia se activar√≠a cuando el nivel de las lagunas alcanzara cierto umbral. Para ello, en la RCA se establecieron pozos de monitoreo y reglillas de observaci√≥n para los sistemas Aguas de Quelana, Soncor, Peine y el sistema vegetaci√≥n Borde Este. Cuando el umbral de dichos pozos llegara al m√≠nimo hist√≥rico registrado, se activar√≠a una alerta temprana para aumentar la frecuencia de monitoreo a fin de anticipar un potencial efecto y, en una segunda etapa, se reducir√≠a el caudal de bombeo de salmuera y/o de agua dulce, seg√ļn correspondiera. Por √ļltimo, en caso de producirse cualquier impacto, se tendr√≠a que ‚Äúsuspender la ejecuci√≥n operacional del proyecto de manera inmediata‚ÄĚ se√Īala la RCA.

Pero en noviembre del 2016, la Superintendencia de Medio Ambiente-organismo del Estado encargado de fiscalizar los permisos ambientales- inici√≥ un proceso sancionatorio en contra de SQM por haber, entre otras cosas, modificado unilateralmente los niveles de activaci√≥n del Plan de Contingencia. Eso implic√≥ que ‚Äúdicho plan no se activara cuando deb√≠a hacerlo‚ÄĚ explica Alonso Barros, abogado de la Fundaci√≥n Desierto de Atacama y representante legal de la comunidad ind√≠gena de Camar.

La manipulación de los datos

Seg√ļn se√Īala la formulaci√≥n de cargos redactada por la Superintendencia, en 2014 se constat√≥ que la empresa modific√≥ los umbrales de los pozos de bombeo, as√≠ como los niveles de cotas de terreno y umbrales de activaci√≥n del plan de contingencia, en al menos tres oportunidades. Adem√°s, el documento detalla que la empresa retir√≥ dos pozos de monitoreo. Es decir, desactiv√≥ los indicadores de alerta.

La Superintendencia de Medio Ambiente formul√≥ cargos en contra SQM siendo lo anterior considerado como ‚Äúgrav√≠simo‚ÄĚ.

Una querella criminal, actualmente en tr√°mite, interpuesta por la comunidad ind√≠gena atacame√Īa de Camar en contra de SQM, se√Īala que ‚Äúesta actuaci√≥n il√≠cita fue realizada de manera manifiestamente dolosa, ya que tales alteraciones realizadas por los titulares de SQM fueron hechas de forma completamente unilateral y subrepticia, sin que estuviesen autorizados para ello por la autoridad medio ambiental‚ÄĚ.

Otras cinco infracciones ambientales fueron cometidas por la empresa. Entre ellas, se cuenta la extracci√≥n de salmuera por sobre lo autorizado, entre agosto del 2013 y agosto del 2015. Tambi√©n la ‚Äúafectaci√≥n progresiva del estado de vitalidad de los algarrobos- uno de los pocos √°rboles que sobreviven a las extremas condiciones del desierto- sin suspender la operaci√≥n del proyecto, ni alertar a las autoridades desde el a√Īo 2013 a la fecha‚ÄĚ.

Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere
Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere

En efecto, en marzo del a√Īo 2015, la Superintendencia de Medio Ambiente junto a la Corporaci√≥n Nacional Forestal y el Servicio Agr√≠cola Ganadero, realizaron una inspecci√≥n en la que se constat√≥ ‚Äúque la cantidad de sectores o parcelas sin vegetaci√≥n en el sistema de vegetaci√≥n Borde Este ha ido en aumento. Por otro lado, la riqueza de las especies ha disminuido en relaci√≥n al a√Īo anterior, no obstante, la empresa no ha informado de esta situaci√≥n a la autoridad ambiental‚ÄĚ. De hecho, la formulaci√≥n de cargos detalla que son 13 los algarrobos que se han secado durante la operaci√≥n del proyecto, nada de lo cual fue informado por la empresa a la autoridad ambiental, como estaban obligados legalmente a hacerlo.

Tambi√©n se constat√≥ la afectaci√≥n significativa de las variables de pH y salinidad del suelo advirti√©ndose que ‚Äúse ha pasado de un suelo moderadamente salino a uno fuertemente salino y un aumento en la alcalinidad del pH‚ÄĚ.

Adem√°s, el documento se√Īala que la empresa ha entregado informaci√≥n incompleta respecto de la extracci√≥n de agua dulce, niveles de pozos y formaciones vegetales, ‚Äúlo que no permite contar con informaci√≥n de control trazable que permita una verificaci√≥n de las variables‚ÄĚ.

Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere.
Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere.

En junio del 2013, cuatro meses antes de que se realizaran las primeras inspecciones que dejarían en evidencia todas estas infracciones, SQM obtuvo un permiso ambiental para aumentar en 700.000 toneladas su producción de cloruro de potasio en el Salar de Atacama.

Mongabay Latam revis√≥ los documento y confirm√≥ que para entonces la empresa ya hab√≠a advertido un ‚Äúaumento de algarrobos con baja cobertura de copa verde y estado de vitalidad seco‚ÄĚ. As√≠ lo se√Īala un informe de monitoreo realizado por SQM durante abril del 2012.

En junio del 2013, la comisi√≥n de Evaluaci√≥n Ambiental Regional aprob√≥ a pesar de esto el proyecto de la compa√Ī√≠a para aumentar su producci√≥n. Quien presidi√≥ dicha comisi√≥n y firm√≥ el permiso, fue el entonces Intendente de la regi√≥n de Antofagasta Pablo Tolosa, abogado de SQM entre 1998 y 2010.

Falta de pruebas

En respuesta al proceso sancionatorio iniciado en contra de SQM, la empresa present√≥ un Programa de Cumplimiento -que a√ļn no ha sido aprobado ‚Äď para reivindicar cada una de las infracciones y comprometerse a cumplir con el permiso que le fue otorgado en 2006.

As√≠, entre otras cosas, dicho programa se compromete a la ‚Äúimplementaci√≥n de sistemas de monitoreo en l√≠nea, que permiten robustecer la verificaci√≥n del cumplimiento de extracciones de salmuera y agua industrial‚ÄĚ. Y adopta otras medidas como la detenci√≥n inmediata de la extracci√≥n de agua desde uno de sus pozos.

Pero, al mismo tiempo, la empresa se√Īala que el efecto negativo generado por la extracci√≥n de salmuera por sobre lo autorizado ‚Äúresulta marginal‚ÄĚ. Que ‚Äútiene un nivel de influencia m√≠nimo (‚Ķ) representa un aporte menor al 2% de los descensos observados, es decir, cerca de l mm, valor que ser√≠a incluso menor ya que dicha extracci√≥n adicional no se ha efectuado en forma permanente‚ÄĚ. As√≠ mismo, respecto al aumento de salinidad del suelo afirma que ‚Äúqueda absolutamente descartada la posibilidad de efectos negativos derivados de la infracci√≥n‚ÄĚ.

Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere
Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere

La bi√≥loga ambiental Carolina D√≠az, gerente general de la consultora Amakaik, que se encuentra desarrollando un modelo ecol√≥gico para el Salar de Atacama, se√Īala que ‚Äúun programa de cumplimiento, que niega la responsabilidad de generar impacto producto de las infracciones, no puede ser un buen programa. Esto, dado que desconoce si las medidas propuestas ser√°n realmente efectivas mitigando dichos impactos, ya que estos no est√°n bien identificados y mucho menos est√°n cuantificados.‚ÄĚ

A√ļn as√≠, la bi√≥loga puntualiza que si bien ‚Äúes muy probable que la empresa est√© provocando da√Īo, los estudios los tienen ellos y una cosa es la opini√≥n y otra es la prueba‚ÄĚ.

D√≠az se refiere a que las investigaciones, que hasta el momento existen sobre estos ecosistemas y los impactos de la industria, han sido realizados por SQM y les pertenecen. En efecto, ‚Äúel peso de la prueba de no impacto est√° siempre en el mandante, no est√° en el Estado‚ÄĚ explica D√≠az. Y es que el sistema de evaluaci√≥n ambiental considera que es el titular del proyecto el que peri√≥dicamente obtiene los datos ambientales, los analiza y entrega la informaci√≥n a la autoridad. Esta fiscaliza, ‚Äúpero no hay una constataci√≥n emp√≠rica permanente de los datos obtenidos de la operaci√≥n de esos planes y, en la mayor√≠a de los casos, tampoco se cuenta con los datos brutos obtenidos para realizar un an√°lisis independiente de ellos‚ÄĚ se√Īala la bi√≥loga.

Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere
Salar de Atacama. Foto: Michelle Carrere

Al respecto, Barros se√Īala que ‚Äúen la medida que la informaci√≥n ambiental y social siga siendo tratada como privada, como propiedad de las empresas, no vamos a poder lograr encadenamientos productivos, sustentables y equitativos‚ÄĚ.

De lo que s√≠ se tiene certeza es de que el salar ‚Äúevidentemente est√° siendo mal intervenido, especialmente en la zona este, donde hay √°reas que simplemente se secaron‚ÄĚ dice Garc√©s. De hecho, un estudio de la Direcci√≥n General de Aguas asegura que el principal acu√≠fero de la sub-cuenca del Salar de Atacama ubicado en el sector Tilopozo-Pajonales se encuentra sobre explotado seis veces.

Manuel Salvatierra, presidente del consejo de Pueblos Atacame√Īos, dijo a Mongabay Latam que ‚ÄúLos da√Īos y afectaci√≥n en la cuenca afecta directamente vegas, bofedales y fauna y con ello las actividades como el pastoreo de animales.‚ÄĚ

Al mismo tiempo, se reconoce que los impactos en el salar son producto de una sinergia entre las diferentes empresas mineras que operan en la cuenca del Salar de Atacama. Se trata de las mineras de cobre Zald√≠var y Escondida que juntas extraen 1613.5 litros de agua por segundo. La empresa Almebarle, tambi√©n de litio, extrae 23 lts/seg de agua y 442 lts/seg de salmuera. Por √ļltimo, SQM bombea 450 lts/seg de agua y 1700 lts/seg de salmuera. En total, son 2.086 lts/seg solo de agua dulce.

La situaci√≥n del Salar de Atacama no es un hecho aislado. El salar de Coposa, en la regi√≥n de Tarapac√°, tampoco se libra de los problemas. De hecho, la autoridad ambiental tambi√©n present√≥ cargos en contra de la minera de cobre Do√Īa In√©s de Collahuasi, que opera en la cuenca de este salar, por incumplimiento al monitoreo de avisafauna, el traslado de puntos de captaci√≥n de aguas subterr√°neas y la ausencia de informaci√≥n en el seguimiento de la calidad de aguas y bofedales.

Adem√°s, ‚Äúel salar de Michincha fue declarado por la Comisi√≥n Chilena del Cobre en situaci√≥n cr√≠tica, al igual que el salar de Llamara‚ÄĚ se√Īala Barros. En este √ļltimo, la autoridad ambiental tambi√©n present√≥ cargos en contra de SQM por inclumplir las condiciones impuestas en su permiso. Los cargos, al igual que en caso del Salar de Atacama, dicen relaci√≥n con la modificaci√≥n de las medidas de mitigaci√≥n establecidas en el permiso ambiental, afectando las lagunas mejor conocidas como Puquios, los que en idioma Quechua, la lengua de los pueblos de los Andes, quiere decir ‚Äúvertientes de aguas cristalinas‚ÄĚ.

Por Michelle Carrere
Este artículo fue publicado originalmente por Mongabay Latam

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