La reunión entre Michelle Bachelet, Gabriel Boric y presidentes de partidos de oposición abrió el debate sobre el inicio de un nuevo rumbo para la izquierda. Ahora, el desafío —según analistas consultados por La Radio— será fortalecer la unidad del sector, construir una propuesta programática común y recuperar la conexión con la ciudadanía.
Para el analista político y académico de la Universidad Autónoma, Eric Latorre, la oposición sigue marcada por las diferencias entre el Socialismo Democrático y el bloque del Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC).
En este escenario, planteó que la participación de los exmandatarios puede cumplir un papel articulador para ordenar al sector, limar diferencias y contribuir a la elaboración de un programa común.
“Uno de los principales problemas de la actual oposición fue que, en algún momento, se desarticularon y no fueron capaces de comprender ni responder a la ciudadanía y significó una derrota tan aplastante como la que tuvieron con el presidente Kast y la coalición que actualmente gobierna”, explicó.
Los caminos por los que podría avanzar la oposición
Por su parte, el analista político y académico de la Universidad de Talca, Mario Herrera, identificó tres desafíos para que la oposición avance por un nuevo camino: reconstruir una identidad ideológica y programática, fortalecer la coordinación entre los partidos y reconectar con los sectores populares.
En esa línea, advirtió que el descontento con el gobierno no se traduce automáticamente en apoyo a la oposición, pues parte de la ciudadanía no la considera un interlocutor válido para canalizar sus demandas.
“Que es la etapa en la cual la oposición vuelve a los sectores populares. Vuelve a los sectores donde tradicionalmente tuvo un amplio apoyo que hoy día están huérfanos. Están desilusionados del gobierno, pero no están afectos hacia la oposición”, alertó.
El analista político de la Universidad de los Andes, Guillermo Bustamante, planteó que el liderazgo de Bachelet y Boric podría favorecer una mayor cohesión y un perfil programático más definido.
Junto con ello, planteó que el sector debe recuperar el trabajo territorial y fortalecer su presencia en espacios donde históricamente tuvo respaldo.
“Además, considerar que este nuevo liderazgo también va a implicar que los actuales dirigentes de la centroizquierda tiendan mucho más a aparecer”, agregó.
Así, los analistas coinciden en que una nueva etapa opositora dependerá no solo de ordenar sus filas, sino también de construir una propuesta común y recuperar la confianza ciudadana.