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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, solicitará toques de queda parciales en ciudades de Francia ante disturbios.

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este lunes que pedirá a las Prefecturas que decreten toques de queda parciales en varias ciudades de Francia, sin concretar todavía cuáles, debido a la oleada de disturbios en el país.

“Es un toque de queda por territorios, parcial, me parece que, en este momento, es un instrumento más adaptado que decretar el estado de emergencia”, declaró tras una reunión interministerial Lecornu, quien indicó que el Ministerio del Interior comunicará una “cartografía bastante precisa” de las zonas afectadas a lo largo de la tarde.

Lecornu no descartó la necesidad del estado de emergencia si fuese necesario y advirtió de que “bajo ningún concepto se tolerará que (los saqueos) se instalen”.

“Es un milagro que no haya habido víctimas mortales”, ahondó el primer ministro, quien incidió en culpar a “la extrema izquierda” de los desórdenes y disturbios producidos durante el día y “a la delincuencia general” los ocurridos durante la noche.

Asimismo, alertó de que el Gobierno está poniendo en marcha “una respuesta penal masiva” tras los pillajes y saqueos en numerosos comercios en Francia.

Lecornu indicó que, solo en el área de París, hay 200 investigadores que trabajan en identificar a los saqueadores gracias a las imágenes de videovigilancia, pues muchos de ellos actuaron a cara descubierta.

El jefe de Gobierno expuso que también se pedirá la cooperación de los ciudadanos “para que ayuden en la identificación” de los sospechosos.

Hasta las 08.00 horas del lunes, 2.331 personas permanecían bajo custodia policial por los disturbios y saqueos, según el Ministerio de Justicia, quien señaló que el 70 % eran mayores de edad y que la Fiscalía solicitaba prisión preventiva en más del 80 % de los casos.

Los disturbios del sábado dejaron saqueos de comercios, ataques contra edificios públicos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en París y otras ciudades francesas.