Mon Laferte fue la invitada especial del podcast ‘Y nos fuimos a capilla’, conducido por las ex ‘Rojo’ María Jimena Pereyra y Carolina Soto. Allí, la viñamarina volvió a referirse a las situaciones de acoso que vivió por parte de uno de los productores del programa busca talentos, Jaime Román.
Román, quien fue condenado en 2013 en el marco del Caso Heidi tras reconocer el delito de obtención de servicios sexuales de menores de manera reiterada (recibió una pena de cuatro años de cárcel con beneficio de la libertad vigilada), ya había sido apuntado por Laferte en el pasado.
En 2024, a propósito del documental ‘Te amo, Mon Laferte’, la cantante acusó a Román de múltiples situaciones de acoso durante su estadía en el programa, así como de despreciar las composiciones que por esa época estaba escribiendo.
“Era horrible. Cada vez que lo veía me estaba acosando. Estamos hablando de los cinco años que duró el programa. Eso fue lo peor que me pasó en Rojo… Inocentemente, fui y hablé con el director del programa. Por primera vez les dije: estoy teniendo acoso de parte de Jaime Román… Me dijeron: sí, te vamos a ayudar… Y no, no pasó absolutamente nada”, aseguró.
Los recuerdos de Mon Laferte sobre ‘Rojo’ y Jaime Román
Consultada en el podcast de Pereyra y Soto por el disco ‘La Chica de Rojo’, que grabó durante sus días en el programa, Laferte respondió: “Lo odiaba porque yo quería grabar mis canciones. Yo me creía Shakira, componía desde chiquitita, mis cuestiones”. ¿El problema para grabarlas en el disco? Jaime Román, quien le impedía, incluso, cantar sus canciones en el programa.
“Me caía como el hoyo ese viejo… Yo quería mis canciones, entonces fue triste. Mis amigos y los cercanos me dijeron: ‘tienes que hacerlo nomás, porque de ahí vas a crecer’… Fue como ‘bueno, ya’ y lo defendí (el disco) hasta el final”, agregó.
En el programa, a su vez, Laferte relató una situación específica de acoso por parte de Román. “Me sube al auto y me dice: ‘Vámonos al canal, yo te llevo’ (…). Era cerquita, así que yo dije: ‘Bueno, me subo’… Cierra la puerta, pasa por arriba y me echa el asiento para atrás (…). Me dio un beso. Fue demasiado shockeante”, aseguró.
“Después que pasó esto, yo tiritaba. Entonces, le dije: ‘mejor me voy a ir sola’. ‘Pero mijita, no pasa nada’, me dijo. No me acuerdo bien, lo tengo como medio borrado… Después de eso, no lo quería ver, le tenía pavor”, agregó.