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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Partido Nacional Libertario calificó como "extorsión política" las declaraciones del senador Ignacio Urrutia (REP), quien condicionó su apoyo a la megarreforma en seguridad a la aprobación de una ley de indultos para uniformados condenados por hechos del estallido social. Esta postura ha generado tensiones en el oficialismo, en medio de las negociaciones para obtener votos. El presidente del PNL, Johannes Kaiser, rechazó la extorsión política y separó ambas discusiones. La UDI también rechazó el uso de la reforma en seguridad como moneda de cambio.

Como una “extorsión política” calificaron en el Partido Nacional Libertario (PNL) los dichos del senador Ignacio Urrutia (REP), quien condicionó su respaldo a la megarreforma en seguridad a que el Gobierno avance en una ley de indultos para uniformados condenados por hechos del estallido social.

La advertencia ha generado reparos en el oficialismo en medio de las negociaciones del Ejecutivo para asegurar los votos necesarios para sacar adelante sus principales reformas.

En este contexto, Urrutia cuestionó la propuesta como está planteada y sostuvo que no está dispuesto a permitir un nuevo despliegue de militares en las calles mientras, a su juicio, quienes participaron de labores de orden público no cuenten con el respaldo del presidente José Antonio Kast.

“La propuesta, como está, está mala. Si eso significa rechazar, rechazo. Pero yo no estoy dispuesto a que los militares salgan a la calle sin tener el respaldo del presidente de la República”, señaló.

Fue justamente esta declaración la que generó expectación respecto de cuál iba a ser la postura que iban a adoptar los Libertarios.

Si bien la megarreforma en seguridad es una de las principales apuestas legislativas del Gobierno, la situación de los uniformados condenados ha sido también una de las banderas que con mayor fuerza ha levantado el Partido Nacional Libertario, lo que podría haber sido un condicionante también para los votos.

En este sentido, Johannes Kaiser, presidente de la colectividad, tomó distancia de la fórmula planteada por Urrutia, e incluso la calificó como una “extorsión política”.

“El Partido Nacional Libertario, a diferencia de otras formaciones, no se dedica a la extorsión política. Y nosotros no vamos a rechazar algo que sea bueno para la gente en razón de querer forzar la mano del Gobierno”, argumentó.

Pese a mantener sus críticas al Gobierno por no haber avanzado hasta ahora en una solución para los uniformados condenados durante el estallido social, separan ambas discusiones y aseguran que si una propuesta es positiva, no la rechazarán como mecanismo de presión para conseguir indultos.

Posturas comunes

Una postura que también comparten en la UDI, donde la jefa de bancada Flor Weisse aseguró que no le parece correcto utilizar la reforma en seguridad como una moneda de cambio. A su juicio, ambas discusiones pueden avanzar de manera paralela, pero sin condicionar una votación a la otra.

“No me parece lo que está haciendo él, es ponerlo como moneda de cambio con respecto a las votaciones para esta reforma de seguridad. No me parece. Más bien, lo que tienen que hacer es seguir insistiendo por ese camino. Sí se pueden hacer de manera paralela, pero condicionar una cosa a la otra, a mí no me parece”, indicó.

Por ahora, el resto de los partidos del oficialismo tampoco ha cerrado filas con el condicionamiento planteado por el senador republicano.

El tema de los uniformados condenados sigue siendo una materia pendiente, una piedra en el zapato y una fuente de incomodidad al interior del sector, incluso dentro del propio Partido Republicano.

No obstante, entre los dirigentes existe cautela respecto de abrir esta discusión precisamente en momentos en que el Gobierno intenta ordenar a sus filas y reunir los votos para sacar adelante esta megarreforma en seguridad.