El Ministerio de Ciencia concluyó que Becas Chile enfrenta un problema de diseño que no solo dejó una deuda de casi $92 mil millones por beneficiarios en incumplimiento, sino que mantiene bajo seguimiento otros $481 mil millones en recursos públicos cuyo cumplimiento aún debe verificarse. El diagnóstico llevó al Gobierno a anunciar una reforma al programa, con cambios en la fiscalización, la priorización de becas y el seguimiento de los beneficiarios.
Una revisión profunda realizada por el Ministerio de Ciencia concluyó que Becas Chile enfrenta un “problema de diseño y control” que permitió acumular 1.666 beneficiarios en incumplimiento con una deuda cercana a los $92 mil millones.
Pero el diagnóstico va más allá: el Gobierno advirtió que otros $481 mil millones permanecen bajo seguimiento y anunció una reforma al programa para endurecer la fiscalización, priorizar áreas estratégicas y modernizar el sistema de becas.
“Este programa se creó en 2008 y el panorama actual, 18 años más tarde, es muy diferente. Lo que viene ahora es una revisión completa del diseño de este instrumento”, afirmó la ministra Ximena Lincolao.
La millonaria deuda que abrió una revisión de Becas Chile
La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, presentó este lunes ante la Comisión de Futuro, Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Cámara de Diputadas y Diputados el primer levantamiento consolidado del programa Becas Chile desde su creación, en 2008, hasta 2026.
El análisis, elaborado a partir del sistema de gestión de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), concluyó que el programa presenta un “problema de diseño y control del instrumento”, con una concentración de riesgo que la cartera considera “insostenible en su forma actual”.
Según el informe, desde la creación de Becas Chile se han adjudicado 12.589 becas a 11.340 personas, con una inversión pública de $688 mil millones. Del total, un 33% ya cumplió completamente sus obligaciones, un 46% se encuentra en período de gracia, retribución o con beneficios vigentes, mientras que un 14% corresponde a incumplimientos declarados, equivalentes a 1.666 personas y 1.800 becas.
“A raíz de las gestiones realizadas por esta administración, la cifra de incumplimiento, desde el 10 de junio en que se anunció esta revisión, bajó de más de 2 mil a 1.666 personas. Queremos que los becados regularicen su pago y que la inversión que el país hizo en ellos sea devuelta correctamente”, sostuvo Lincolao.
Y agregó que: “Este beneficio conlleva compromisos claros (…) El cumplimiento de estos compromisos es, ante todo, un acto de justicia con el 86% de los becarios que sí cumplen, y una forma de retribuir al país como corresponde”, afirmó la ministra Lincolao.

¿Qué obligaciones tienen los beneficiarios de Becas Chile?
Finalizar los estudios: Completar el programa de magíster, doctorado o especialización financiado por el Estado.
Regresar a Chile: Volver al país dentro del plazo establecido una vez finalizados los estudios, cuando así lo exige la beca.
Retribuir al país: Permanecer en Chile durante el período de retribución definido en las bases del beneficio.
Mantener actualizada su información
Entregar la documentación requerida
Restituir los recursos si corresponde: En caso de incumplimiento de las obligaciones.
¿Qué se considera incumplimiento?
Según el Ministerio de Ciencia, un becario incumple cuando no respeta las obligaciones establecidas en el convenio, entre ellas el pago cuando corresponde, el envío de la documentación exigida o la actualización oportuna de su estatus, además de las obligaciones de retorno y retribución contempladas en el programa.
El riesgo que advierte el Gobierno
Más allá de la deuda ya declarada, el Ministerio identificó un riesgo potencial considerablemente mayor.
Actualmente existen 6.348 becas que permanecerán bajo seguimiento entre 2026 y 2042, correspondientes a beneficiarios que aún están cursando estudios, en período de gracia o cumpliendo la etapa de retribución. En ellas se han invertido cerca de $481 mil millones, recursos cuyo cumplimiento futuro todavía deberá verificarse.
Además, el diagnóstico identifica un foco inmediato de preocupación: 990 becas ingresarán entre 2026 y 2027 a la denominada “ventana crítica”, es decir, el período en que deberán regresar al país o acreditar el cumplimiento de sus obligaciones, concentrando recursos por $82.700 millones.
El Ministerio explicó que, en algunos casos, el seguimiento de un beneficiario puede extenderse por hasta 24 años cuando una persona accede a más de una beca, lo que dificulta el control del cumplimiento.

La reforma que prepara el ministerio
Parte importante del diagnóstico apunta a que el contexto que dio origen a Becas Chile hace casi dos décadas ya no es el mismo, según afirman desde el Gobierno.
Cuando el programa fue creado en 2008, Chile contaba con una oferta mucho más reducida de postgrados. Hoy existen 2.013 programas nacionales, de los cuales 1.569 corresponden a magísteres y 444 a doctorados, lo que representa un crecimiento de 75% en dieciséis años. Solo los doctorados aumentaron un 133,7% durante ese período.
A ello se suma que cursar un magíster en Chile cuesta aproximadamente un tercio de lo que implica realizar uno equivalente en el extranjero, según los antecedentes expuestos por la cartera.
“Este programa se creó en 2008 y el panorama actual, 18 años más tarde, es muy diferente. Lo que viene ahora es una revisión completa del diseño de este instrumento. Queremos continuar generando capital humano altamente capacitado para Chile, en aquellas áreas que son estratégicas para nuestro desarrollo”, afirmó la ministra.
Con ese diagnóstico, el Ejecutivo anunció un proceso de modernización del programa.
Entre las medidas figura focalizar las futuras convocatorias en áreas estratégicas para el desarrollo del país, fortalecer las becas nacionales, evaluar junto al Ministerio de Educación la incorporación de estudiantes provenientes de Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales, y establecer mecanismos para medir sistemáticamente el retorno de la inversión pública.
El plan también contempla reforzar el seguimiento de los beneficiarios desde el momento en que reciben la beca, y no solo cuando vence el plazo para cumplir las obligaciones.
Asimismo, el Ministerio pretende modernizar la gestión mediante interoperabilidad con otros organismos públicos, incorporar herramientas de inteligencia artificial para detectar riesgos tempranos y avanzar hacia una plataforma con trazabilidad durante todo el ciclo de vida de cada beca.
Recuperación de recursos sigue siendo baja
El diagnóstico también muestra que la recuperación de recursos continúa siendo uno de los principales desafíos del programa.
Al 2 de agosto, el Estado había recuperado $5.064 millones, equivalentes al 7,3% de la deuda total. De ese monto, $1.364 millones corresponden a pagos directos, $3.622 millones a convenios suscritos con ANID y apenas $78 millones a procesos judiciales concluidos. Actualmente existen cerca de 390 becas judicializadas por más de $15 mil millones.
Pese a ello, el Ministerio insistió en que los cambios no apuntan a reducir el alcance de Becas Chile, sino a asegurar que la inversión pública tenga un mayor impacto.
“Queremos que cada peso invertido en talento chileno se traduzca en desarrollo real para Chile”, concluyó la ministra.
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