El ministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, salió a defender el modelo comunicacional impulsado por La Moneda frente a las crecientes críticas por la ausencia de un vocero exclusivo. Junto con reivindicar la estrategia de distribuir las vocerías entre ministros sectoriales, el biministro también trasladó parte de la responsabilidad al oficialismo, al pedir un "espíritu colaborativo" para replicar y reforzar los mensajes del Ejecutivo.

Las críticas a la estrategia comunicacional del Gobierno de José Antonio Kast siguen sumando capítulos. Hoy el propio ministro del Interior y secretario general de Gobierno, Claudio Alvarado, salió a defender el diseño de vocerías impulsado por La Moneda, en medio de los cuestionamientos surgidos desde la oposición e incluso desde el oficialismo.

Además, el biministro atribuyó parte del desafío a los parlamentarios del sector, a quienes llamó a actuar con un mayor “espíritu colaborativo” para difundir la agenda del Ejecutivo.

En conversación con Radio ADN, Alvarado aseguró que las críticas a las comunicaciones no son exclusivas de esta administración.

“No conozco a ningún gobierno que esté exento de la crítica comunicacional”, afirmó, agregando que “cuando hay alguna dificultad, siempre las comunicaciones son el problema y no necesariamente es así”.

Alvarado defiende un “modelo distinto” en la vocería de Gobierno

El ministro insistió en que el Ejecutivo optó deliberadamente por alejarse del esquema tradicional de un vocero permanente, como ocurrió en administraciones anteriores.

“Hay un modelo distinto y no necesariamente siempre una misma persona, a la misma hora, todos los días, tiene que estar comunicando. Esa puede no ser la mejor receta”, sostuvo.

Según explicó, la decisión fue concentrar en una sola autoridad la coordinación política, programática y comunicacional del Gobierno.

“Estamos acostumbrados desde 1990 en adelante a tener voceros únicos, pero nosotros tomamos la definición de que las cosas centrales y fundamentales del Gobierno las comunique el ministro del Interior, porque quisimos administrar en una sola mano la coordinación política, la coordinación programática y la coordinación comunicacional”, señaló.

Sus declaraciones llegan en medio de un debate que se instaló tras la salida de la exministra Mara Sedini, cuyo desempeño como vocera fue uno de los primeros flancos del Ejecutivo. Desde entonces, La Moneda modificó su estrategia y optó por potenciar las vocerías de ministros sectoriales, dejando la contingencia política principalmente en manos de Alvarado.

Pese a ese cambio, las críticas no desaparecieron. El presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Jorge Alessandri (UDI), advirtió que el Gobierno está perdiendo “la batalla comunicacional” y planteó la necesidad de contar con un vocero político exclusivo. Una postura similar ha expresado el diputado Diego Schalper (RN), quien sostuvo que el Ejecutivo necesita “un parlante” que fije la línea comunicacional.

En la misma línea, la exalcaldesa Evelyn Matthei respaldó las críticas de la exministra Camila Vallejo, al señalar que “en realidad no hay vocería”.

El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, sostuvo que el país deberá “acostumbrarse” a un gobierno sin una vocería tradicional y afirmó que los problemas del Ejecutivo no son comunicacionales, sino que obedecen a falencias de coordinación entre los ministros y con los partidos oficialistas.

El timonel gremialista recordó, además, que durante la campaña presidencial Kast planteó reducir la estructura del Estado e incluso eliminar la Secretaría General de Gobierno.

Vocero pide al oficialismo “un espíritu colaborativo”

Alvarado, sin embargo, sostuvo que el éxito de la estrategia no depende únicamente del Gobierno. Consultado por el funcionamiento de las vocerías sectoriales, aseguró estar convencido de que el sistema funciona, aunque planteó que los mensajes del Ejecutivo también deben ser reforzados por quienes integran la coalición oficialista.

“La réplica de esos mensajes también tiene que tener un espíritu colaborativo desde quienes tienen representatividad ciudadana en el Parlamento”, afirmó.

El ministro explicó que La Moneda envía diariamente minutas comunicacionales con los principales ejes del Gobierno, pero advirtió que muchas veces el debate sobre la existencia o no de un vocero exclusivo termina desplazando esos contenidos.

“Todos los días enviamos las minutas comunicacionales con los temas que al Gobierno le interesa difundir y, a veces, la contingencia o la discusión sobre si debe existir un vocero único termina llevándose la agenda y metiendo ruido a la comunicación del Gobierno”, concluyó.