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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Colegio de Profesoras y Profesores de Chile apoya la declaración de Estado de Catástrofe en Coquimbo y Huasco, y la extensión de la suspensión de clases en Atacama, pero exige que la medida se amplíe a otras regiones afectadas por las lluvias. Según el presidente del gremio, Mario Aguilar, las condiciones actuales en varias regiones no son aptas para clases normales, con escuelas inundadas, techos dañados y accesos intransitables. Critica la obsesión por cumplir el calendario escolar en medio de la catástrofe, pidiendo a las autoridades revisar esta postura que pone en riesgo a estudiantes y docentes.

El Colegio de Profesoras y Profesores de Chile valoró que el Gobierno haya decretado Estado de Catástrofe en Coquimbo y Huasco, así como la extensión de la suspensión de clases en Atacama. Sin embargo, insistió en que esta medida se debe ampliar a otras regiones afectadas por las fuertes lluvias, como la Metropolitana, O´Higgins, Ñuble y La Araucanía, entre otras.

Al respecto, el presidente del gremio docente, Mario Aguilar, hizo presente que este lunes “llueve fuertemente en gran parte de esas regiones, en las que las clases no fueron suspendidas, salvo en lugares muy puntuales. Creemos que eso ha sido un error, porque los reportes que hemos recibido demuestran que en muchos lugares no están las condiciones”.

De acuerdo al líder gremial, “hay patios completamente anegados, colegios sin suministro eléctrico, con techos dañados, con salas de clases inundadas o con goteras, y con accesos a las escuelas y caminos adyacentes intransitables”.

“Por lo tanto, en esas condiciones no se puede hablar de clases normales”, enfatizó.

Sobre lo mismo, Aguilar realizó un llamado a que “esa obsesión por cumplir el calendario escolar para hacer el checklist de que se cumplió, en circunstancias en que es absolutamente evidente que no hay normalidad, sea revisada por las autoridades”.

A juicio del dirigente, “esa obsesión genera situaciones tan absurdas como que hoy haya colegios sin suministro eléctrico y, sin embargo, para el checklist estén funcionando, entre comillas, ‘con normalidad’. Eso simplemente no sirve. En estos días no se han podido hacer clases; hay una catástrofe en el país, así lo ha tenido que decretar finalmente la autoridad, entonces es evidente que no puede haber normalidad”.

Para el presidente del Colegio de Profesores, la situación actual “no es conducente, no está sirviendo ni a los niños, ni a las niñas, ni a los profesores y los expone a riesgos innecesarios”.