En medio de las crecientes tensiones al interior del Ministerio de la Mujer, la reunión que sostuvo el pasado miércoles el presidente José Antonio Kast con dirigentes de Renovación Nacional en Cerro Castillo fue aprovechada por el partido para entregar una señal de respaldo a la subsecretaria Daniela Castro (RN).
Y es que el encuentro en Valparaíso tuvo un objetivo que fue más allá de la habitual coordinación política entre el Gobierno y los partidos oficialistas.
El conflicto lleva semanas incubándose. Según distintas versiones al interior del oficialismo, las diferencias entre la ministra social cristiana, Judith Marín, y dirigentes de la tienda encabezada por Andrea Balladares han ido escalando por desacuerdos entre la titular del Ministerio y la subsecretaria.
La pugna interna en el Ministerio de la Mujer que provocó gestiones desde RN
La situación encendió las alarmas. La senadora Paulina Núñez (RN) tomó la iniciativa, y realizó gestiones para resguardar la permanencia de una de las principales representantes de su partido dentro del Ejecutivo.
En RN existe preocupación por el deterioro del clima interno en la cartera y por el impacto que una eventual salida o debilitamiento de la Subsecretaría podría tener en el equilibrio político para la tienda.
Fue en ese contexto que Núñez planteó directamente el tema al presidente Kast, solicitándole intervenir para evitar que el conflicto siga escalando.
Declaraciones posteriores reflejaron las distintas miradas que existen en el oficialismo. Por su lado, la diputada Ximena Ossandón (RN) llamó a concentrar los esfuerzos en el trabajo de la cartera.
“Si efectivamente existen tensiones, es lamentable. Porque si hay alguien que tiene que trabajar coordinado es la Subsecretaría con el Ministerio mismo. Uno tiene un trabajo más político, y el otro tiene un trabajo más técnico”, manifestó.
Mientras tanto, la diputada Claudia Mora (RN) defendió la gestión de la subsecretaria, y pidió respaldar su continuidad.
“El trabajo de la subsecretaria Castro ha sido muy positivo y, por lo mismo, esperamos que al interior del Gobierno se le reconozca el tremendo aporte que ha hecho”, indicó.
La controversia ha generado incomodidad en Chile Vamos, donde varios dirigentes sostienen que el problema ya superó el ámbito administrativo y se transformó en una disputa política entre los distintos sectores que integran el oficialismo.
Desde el Socialismo Cristiano, en tanto, la diputada Sara Concha cuestionó la solicitud realizada por la senadora Núñez al mandatario.
“La senadora Paulina Núñez podrá ser presidenta del Senado, pero eso no le otorga ninguna facultad para intervenir en decisiones que son propias del Ejecutivo. La separación de poderes no es una sugerencia, es un principio básico de nuestra democracia”, criticó.
Por su parte, la subjefa de bancada del Partido de la Gente (PDG), Tamara Ramírez, lamentó que las diferencias internas terminen desplazando las prioridades del Ministerio.
“Lo que estamos viendo al interior del Ministerio de la Mujer es una vergüenza y un desorden interno inaceptable. Mientras las autoridades se dedican a pelear por cuotas de poder y agendas personales, las mujeres de nuestro país siguen esperando soluciones reales”, fustigó.
En la misma línea, la diputada republicana Catalina del Real llamó a centrar los esfuerzos en fortalecer la gestión de la cartera.
“El llamado a todos los sectores de la coalición es a postergar las legítimas diferencias de criterio o las tensiones naturales de los partidos, y a colaborar con lealtad y generosidad detrás de la conducción de la ministra para cumplir al país”, declaró.
Según fuentes de La Radio, las tensiones al interior del Ministerio de la Mujer siguen abiertas y, por ahora, no muestran señales de una pronta resolución.
El desafío para La Moneda será evitar que el conflicto se profundice y termine convirtiéndose en un nuevo foco de presión para una administración que ya enfrenta otros frentes complejos.