Destacando que la relación entre médico-paciente debe cuidarse en todas las condiciones, el cardenal Fernando Chomali nuevamente se mostró crítico ante la indicación —impulsada por el gobierno— que busca permitir que hospitales y establecimientos educacionales entreguen antecedentes de migrantes en situación irregular a las autoridades. Igualmente, apuntó que los “sistemas son tremendamente lentos” en materia de regularización.
La controvertida iniciativa se da en el proyecto que tiene por finalidad perfeccionar el sistema de expulsiones administrativas.
Al respecto, en conversación con Radio 13c, el arzobispo de Santiago dijo que se trata de algo que por parte de la Iglesia han abordado hace mucho tiempo. De hecho, recordó un documento titular: “Fui forastero y me recibiste”.
“Lo hemos conversado en todas las instancias del gobierno anterior y en este gobierno. Quiero decir que la posición de la ministra de Salud (May Chomali), que circunstancialmente es mi hermana, es la misma posición del Colegio Médico, del Instituto de Infectología, etc., en el sentido de que la relación médico-paciente tiene que cuidarse siempre bajo todas las condiciones”, dijo.
De esta manera, calificó de “terrible” que un migrante, por miedo a la situación, no se acercara a un recinto de salud.
“Sería terrible que un enfermo, por temor, no fuera a acercarse a un lugar donde por naturaleza es de acogida, que es el tema de la salud”, aseguró el representante de la Iglesia.
En la instancia, Chomali también abordó la postura respecto a los migrantes. “Es muy clara. Los países tienen el derecho a regular el ingreso al país, eso absolutamente, y tienen que mirar en el largo plazo de qué manera se va a compatibilizar el tema de la natalidad, el aumento de las expectativas de vida con la migración, cosa que se ha hecho en muchos países en Europa, y evidentemente que tiene que valorar positivamente el gran trabajo que han hecho los migrantes en Chile en muchos ámbitos”, planteó.
Por último, concluyó: “Lo que nosotros hemos pedido es que hay mucha gente buena, que ha trabajado por años, que no tiene una regulación adecuada, porque los sistemas son tremendamente lentos, que se les dé una posibilidad real de insertarse a todo título en la sociedad chilena”.