El presidente José Antonio Kast reconoció este miércoles que su Gobierno sabía que el alza del costo de las bencinas tendría un impacto directo en su popularidad, pero defendió la medida como una decisión de “responsabilidad política” y de manejo fiscal.
Fue el jueves 26 de marzo, a solo dos semanas de asumir, que se concretó un alza histórica con la gasolina que subió $370 y diésel hasta $580 por litro.
Las declaraciones las realizó durante una actividad de la Cámara Chilena de la Construcción, en medio de la discusión de la Ley de Reconstrucción y de los cuestionamientos de la oposición a la estrategia económica impulsada por La Moneda.
“Por eso asumimos el riesgo de transferir el costo de la bencina; sabíamos lo que iba a pasar. Yo el primero: que iba a bajar de 60 a 40 puntos. Eso es responsabilidad política”, afirmó el Mandatario.
Recién en la última encuesta Plaza Pública Cadem, el presidente registró un alza en su aprobación quedando en 42%, después de cinco semanas de retroceso.
Kast vincula caída en apoyo popular con alza de bencinas
Con sus palabras, Kast reconoció explícitamente que el ajuste aplicado al precio de los combustibles —y el fin de mecanismos de contención fiscal utilizados en años anteriores— tendría costos políticos para su administración.
El Presidente planteó que el Ejecutivo optó por sincerar los costos fiscales asociados al subsidio de los combustibles, aun cuando eso implicara una caída en los niveles de adhesión ciudadana.
El mandatario además contrastó la estrategia fiscal de su administración con la aplicada por el gobierno anterior de Gabriel Boric, particularmente durante el impacto económico derivado de la guerra en Ucrania y el alza internacional del petróleo.
“Podríamos haber pedido los mismos 3 mil millones que el gobierno anterior para la crisis de Ucrania, y aunque no lo crean habiendo gastado todo llegó a la cuenta pública con un 30% de adhesión y yo todavía tengo un honroso 40, pero sin haber malgastado los recursos públicos y hablando con la verdad”, afirmó.
El costo político del precio de los combustibles
El alza en los precios de las bencinas se ha transformado en uno de los temas más sensibles para el Gobierno durante sus primeros meses, especialmente por su impacto en el costo de vida y en el bolsillo de las familias.
Sin embargo, desde La Moneda han defendido la necesidad de reducir presión sobre las cuentas fiscales y evitar un mayor gasto estatal. En ese contexto, Kast buscó instalar la idea de que asumir costos políticos forma parte de gobernar y de adoptar medidas impopulares cuando —según afirmó— son necesarias para la estabilidad económica.
Las declaraciones también se producen en momentos en que el Ejecutivo enfrenta una compleja discusión política por la Ley de Reconstrucción, proyecto que la oposición acusa de favorecer a grandes inversionistas y que ya enfrenta una ofensiva legislativa con más de mil indicaciones.