El exministro de Seguridad, Luis Cordero, abordó las críticas dirigidas contra la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, por la ausencia de un plan claro en materia de seguridad pública. En ese contexto, defendió la institucionalidad creada con el nuevo Ministerio de Seguridad y advirtió sobre los riesgos de alterar estructuras técnicas del Estado en pleno proceso de implementación.
Cordero por Plan en Seguridad
Cordero sostuvo que la discusión no puede centrarse únicamente en las decisiones de una autoridad de turno, ya que —afirmó— existe una política pública ya establecida que trasciende a los gobiernos.
“La creación del Ministerio de Seguridad supuso transformar a la seguridad pública en una política de Estado. Es una política que se dictó, que fue ampliamente participativa (…) esto, por lo tanto, no se toca”, afirmó en Radio Pauta.
En esa línea, explicó que la Política Nacional de Seguridad Pública vigente hasta 2031 contempla seis ejes de acción y que cada administración debe definir estrategias bianuales para cumplir esos objetivos.
“Lo que luego corresponde, en base a esa política que tiene seis ejes, las administraciones tienen que definir estrategias bianuales, y lo que le corresponde a esta administración es definir su estrategia bianual”, señaló.
“Esto es relevante porque la única manera de sostener que los temas de seguridad pública sean políticas de Estado es que, con el sello del gobierno, hay un margen que uno tiene que asociar al cumplimiento de los objetivos institucionales”, agregó.
Cambios en el Ministerio de Seguridad
El exministro también abordó las críticas surgidas por los cambios internos en el Ministerio de Seguridad, especialmente por la salida de funcionarios y la reorganización de unidades técnicas. Según explicó, existen áreas estratégicas que dependen directamente de la autoridad ministerial y aseguró que jurídicamente no es posible eliminar ciertas estructuras técnicas.
“Técnicamente no se puede”, sostuvo, aunque precisó que desde el Ejecutivo se informó que las modificaciones correspondían a una reestructuración administrativa.
Cordero advirtió que cambios profundos durante la puesta en marcha del ministerio pueden afectar la capacidad operativa del Estado: “El que pierde es el que está gestionando en ese momento el Estado”, afirmó.
En esa misma línea, defendió el derecho del gobierno a imprimir su sello político, aunque marcó límites respecto de las capacidades institucionales.
“Yo creo que el gobierno tiene derecho, en su legítima posición por haber ganado una elección, a definir orientaciones de política pública, pero no tiene derecho a remover estructuralmente las capacidades del Estado, porque comprometen a todos los chilenos”, añadió.
Críticas por frase de Steinert sobre el “Estado de derecho”
Cordero también tomó distancia de una de las frases emitidas por Steinert al asumir el cargo, cuando señaló que uno de sus objetivos sería “recuperar el Estado de derecho”. A juicio del exministro, esa expresión fue desafortunada y no refleja la realidad institucional del país.
“Esa frase me parece poco afortunada, porque Chile ha hecho esfuerzos por sostener su Estado de derecho. Chile no ha perdido el Estado de derecho”, sostuvo.
Incluso calificó la afirmación como “un exceso retórico impropio”, considerando la trayectoria de Steinert como fiscal. “Uno podrá tener críticas sobre algunas instituciones, pero decir eso es un error”, agregó.
Finalmente, rechazó la idea de que existan territorios completamente fuera del control institucional en el país: “En Chile no hay zonas apartadas de la aplicación de la ley”, aseguró. Si bien reconoció la existencia de sectores conflictivos, afirmó que se trata de fenómenos que ocurren “en Chile y en cualquier parte del mundo”.