El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reactivó el histórico “Presidential Physical Fitness Award” (Prueba de aptitud física presidencial), un tradicional examen físico escolar que durante décadas formó parte de la educación pública estadounidense.
La medida, impulsada mediante una orden ejecutiva firmada en 2025, busca reinstalar las pruebas físicas anuales en colegios del país y recuperar el modelo centrado en la competencia y la disciplina física.
¿Qué es la Prueba de Aptitud Física Presidencial?
El examen, conocido como “Presidential Fitness Test”, fue creado durante el gobierno de Dwight D. Eisenhower, en plena Guerra Fría, por la preocupación de las autoridades estadounidenses, luego de estudios que aseguraban que los niños norteamericanos tenían peor condición física que los europeos.
Tal como recalca New York Post, el programa fue reforzado por John F. Kennedy, quien vinculó la actividad física con una identidad nacional y la preparación militar.
La prueba consistía en una serie de ejercicios diseñados para medir resistencia cardiovascular, fuerza muscular, flexibilidad y agilidad. Entre ellos figuraban:
Correr una milla (0,62 kilómetros o poco más de 600 metros)
Realizar abdominales en 60 segundos
Hacer flexiones o dominadas hasta el agotamiento
Pruebas de velocidad
Ejercicios de flexibilidad
Los estudiantes que alcanzaban el percentil 85 de rendimiento respecto de sus pares recibían el Presidential Physical Fitness Award, un reconocimiento firmado por el mismo presidente estadounidense.
¿Por qué fue eliminado?
Sin embargo, el sistema comenzó a recibir críticas por promover la humillación y la competencia excesiva entre niños y adolescentes, por lo que en 2013, durante la administración de Barack Obama, el examen fue eliminado y reemplazado por el “Presidential Youth Fitness Program”, impulsado por Michelle Obama.
El enfoque de la exprimera dama priorizaba hábitos saludables y progreso individual por sobre lo colectivo.
Ahora, Trump busca revertir ese cambio, ya que sostiene que el deterioro de la salud infantil, el aumento de la obesidad y las dificultades de reclutamiento militar justifican el regreso del test.
Por su lado, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que la prueba ya será obligatoria en 161 escuelas ubicadas en instalaciones militares estadounidenses.
Cuestionan efectividad de la Prueba de Aptitud Física Presidencial
Sin embargo, los especialistas cuestionan su efectividad, mientras que expertos en educación física y salud infantil advierten que las pruebas por sí solas no generan hábitos saludables permanentes.
Adicionalmente, como explican en el medio Scientific American, la Prueba de Aptitud Física Presidencial puede provocar experiencias negativas en estudiantes con menor desempeño físico.
Aun así, defensores del programa argumentan que fomenta la disciplina, la resiliencia y el interés por la actividad física.
Por ahora, la Casa Blanca apuesta por expandir gradualmente el programa a más escuelas del país.