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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

SONAMI emplazó al Gobierno a derogar nuevo régimen de patentes mineras por considerarlo una amenaza para la pequeña minería chilena. La norma aumenta "costos y burocracia", afectando a mineros comunales y medianas empresas. El gremio pide volver al sistema de amparo basado en un pago razonable de patentes.

En el marco de las discusiones para financiar la Pensión Garantizada Universal (PGU), en 2023 se modificaron las disposiciones del Código de Minería que reducían o eliminaban exenciones tributarias. Se aplicó -en parte- con el objetivo de contribuir al financiamiento de la PGU.

Ahora, la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) emplazó “encarecidamente” al Gobierno a cumplir su compromiso de campaña y derogar ese nuevo régimen de patentes mineras, actualizado por la Ley 21.649, por representar -a su juicio- una “grave amenaza” para la pequeña minería chilena.

Explicaron que al elevar los costos de amparo y el sistema burocrático permanente, “aumenta la presión sobre quienes tienen claramente una menor capacidad financiera para sostener sus concesiones”.

“Pagar un monto razonable”

Para SONAMI, de mantener esta norma, persiste un sistema de amparo por el trabajo y dependiente de “engorrosos trámites burocráticos, castigando injustamente a mineros comunales de baja escala que trabajan, producen y cumplen un rol económico y territorial relevante en distintas zonas del país, afectando también el futuro de muchas medianas empresas de la industria”.

“Se debe urgentemente volver a un sistema de amparo de la propiedad minera, basado solo en el pago de una patente de monto razonable”, dijo el gremio.

SONAMI afirmó que el aporte recaudatorio asociado a la pequeña minería es acotado y que el año pasado el pago alcanzó las 142.854 UTM, “representando menos del 5%” del total de la recaudación por concesiones.

“En este contexto, el mayor cobro aplicado a este sector no es fiscalmente determinante, mientras que sí puede tener consecuencias relevantes para la actividad económica en regiones mineras, poniendo en riesgo la continuidad de pequeñas faenas y su encadenamiento productivo local directa e indirectamente”, complementó.

Por todo, SONAMI llamó a las autoridades a revisar la situación, “porque la minería requiere reglas claras y estables que reconozcan su escala, su aporte territorial y sus restricciones reales”, concluyó.