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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Contraloría General de la República desmiente denuncia anónima sobre imparcialidad de Dorothy Pérez durante cambio de mando presidencial en marzo. Dictamen revela que Pérez no asistió a cóctel en La Moneda, solo estuvo para saludo protocolar. Imágenes sospechosas podrían haber sido manipuladas. Contraloría aclara que no hubo afectación a la imparcialidad de la contralora y que participación en actividades protocolares no es adhesión política. Fiscalización sobre el cóctel en curso.

El órgano de control respondió a una denuncia anónima que cuestionaba la imparcialidad de la contralora, tras la difusión de un video en el que se observaría a una supuesta Dorothy Pérez sobre una mesa, con una botella de espumante, al interior de La Moneda, en una escena que sugería una celebración por la llegada de José Antonio Kast el pasado 11 de marzo. El dictamen establece que el registro corresponde a contenido generado mediante inteligencia artificial y descarta que la autoridad haya sido invitada al cóctel —que congregó a más de mil personas— y que actualmente está bajo revisión del propio organismo. La presentación fue ingresada bajo reserva de identidad y, además, incluyó objeciones formales en su tramitación.

La Contraloría General de la República (CGR) salió a responder una denuncia anónima que apuntaba directamente a la imparcialidad de la contralora Dorothy Pérez, a raíz de su supuesta participación en una actividad social en el Palacio de La Moneda durante el cambio de mando presidencial el pasado 11 de marzo.

El pronunciamiento —contenido en el dictamen N° D188/2026 y firmado por Víctor Hugo Merino, en su calidad de contralor subrogante— no solo descarta los cuestionamientos, sino que fija tres definiciones clave: la jefa del ente fiscalizador no asistió al cóctel organizado por el presidente, ya que nunca estuvo invitada; su presencia en el lugar respondió exclusivamente a un saludo protocolar; y no existe afectación alguna a la autonomía ni al principio de imparcialidad que rige su cargo.

La presentación que dio origen al caso fue realizada por una persona que solicitó expresamente mantener su identidad en reserva, petición que la propia Contraloría decidió acoger “solo en esta ocasión”, pese a advertir que no se justificaba plenamente el eventual perjuicio de revelar su identidad.

Las imágenes bajo sospecha de Dorothy Pérez

Uno de los elementos centrales de la denuncia fue una fotografía que mostraba a Dorothy Pérez en dependencias de La Moneda junto a otras personas. Sin embargo, la Contraloría introduce un elemento que tensiona la veracidad del registro: no descarta que la imagen haya sido alterada mediante inteligencia artificial.

De hecho, el dictamen advierte que “en diversas ocasiones” han circulado imágenes manipuladas de la propia contralora y de otras autoridades, lo que obliga a relativizar el contenido del material difundido.

La imagen de Dorothy Pérez que fue denunciada a CGR

Video falso generado con inteligencia artificial y cuestionado por la Contraloría.

En paralelo, el organismo reconoce que, de no tratarse de una imagen intervenida, esta correspondería al momento en que la autoridad se encontraba esperando para cumplir con el saludo protocolar al Presidente de la República, instancia formal enmarcada dentro de las actividades oficiales del cambio de mando.

Según se detalla, la invitación establecía que las autoridades debían presentarse a las 18:30 horas para esperar al jefe de Estado y luego participar del saludo fijado para las 19:00. Sin embargo, ese cronograma se retrasó debido a otras actividades del mandatario, lo que derivó en que los asistentes permanecieran en un área común —coincidente con el espacio donde se desarrollaba el cóctel— a la espera de ingresar.

No hubo cóctel ni actividad social

El punto más sensible del dictamen es la aclaración sobre la supuesta asistencia de la contralora al cóctel ofrecido en La Moneda. La respuesta es tajante: no fue invitada ni participó de dicha actividad.

“El cóctel ofrecido por el Presidente […] cabe puntualizar que la Contralora General no fue invitada ni asistió a la misma”, señala el documento .

En ese contexto, la presencia de Dorothy Pérez en el lugar queda circunscrita exclusivamente a una actividad oficial y protocolar, que forma parte de una “larga tradición republicana”, tal como subraya el propio órgano contralor.

Sin afectación a la imparcialidad de Dorothy Pérez

El tercer eje del pronunciamiento apunta directamente al fondo de la denuncia: la supuesta pérdida de imparcialidad de la contralora.

La Contraloría descarta de plano esa interpretación y sostiene que la participación en este tipo de actividades —al igual que otras altas autoridades del Estado— no compromete la autonomía constitucional del organismo ni puede ser entendida como adhesión política.

En nada afecta la autonomía constitucional que posee este Ente de Control ni mucho menos puede considerarse como adhesión a una determinada corriente política”, concluye el dictamen.

Fiscalización en curso

Pese a cerrar el flanco específico de la denuncia, la Contraloría confirmó que mantiene abierta una línea de fiscalización sobre el propio cóctel en La Moneda, en atención a diversas consultas recibidas.

Los resultados de ese proceso —precisó el organismo— serán publicados oportunamente en su sitio institucional.

Así, mientras el ente contralor desactiva una acusación que calificó como carente de sustento, deja abierto un nuevo frente de revisión administrativa sobre una de las actividades más sensibles del cambio de mando.

La jefatura de la Contraloría es unipersonal, mientras que el organismo es una institución que tiene más de 2 mil funcionarios.