El ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, anunció este lunes el cumplimiento de la meta del Plan de Emergencia Habitacional (PEH), que logró entregar las 260 mil viviendas comprometidas por el programa de gobierno del presidente Gabriel Boric.
El secretario de Estado —junto a otras autoridades— realizó el anuncio en una visita inspectiva a las obras del proyecto habitacional “Chincol” en la comuna de Renca, señalando que “hemos cumplido con lo que nos comprometimos cuando el Presidente de la República nos encomendó esta misión”.
“Este hito resulta aún más significativo si consideramos que se implementó en condiciones adversas, con un sector de la construcción deprimido por los efectos de la pandemia, el alto costo de los materiales y las barreras de acceso al crédito para las familias”, advirtió.
“El plan fue la herramienta clave para enfrentar la crisis y asegurar, adicionalmente, la continuidad de la política habitacional con más de 150 mil viviendas en pleno desarrollo para Chile. Precisamente por ello es tan valiosa su extensión a 2029, porque se consolida una gestión con visión de Estado y capacidad técnica renovada para enfrentar el déficit habitacional en el país”, agregó.
El detalle del cumplimiento del Plan de Emergencia Habitacional
Desde la cartera precisaron que diez regiones alcanzaron su meta local del plan, y que este llegó con soluciones habitacionales al 97% de las comunas del país.
Además, consignaron que se registraron históricas cifras en las regiones de Tarapacá, Antofagasta y Atacama en comparación con el periodo 2014-2021, mientras que la vivienda pública llegó a aportar el 57% de la inversión inmobiliaria nacional.
Al respecto, la subsecretaria de Vivienda y Urbanismo, Gabriela Elgueta, indicó que “cumplir la meta del Plan de Emergencia Habitacional es mucho más que construir viviendas; significa transformar profundamente la vida de miles de familias que hoy acceden a un hogar digno y a barrios mejor integrados”.
Al cierre de la jornada, las autoridades destacaron que el hito debe ser sentido como propio por cada uno de los actores involucrados, pues no solo responde a la urgencia del déficit, sino que deja un banco de suelo para el futuro, y 150 mil viviendas en desarrollo.