VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente de la Comisión de Educación, Gustavo Sanhueza (UDI), rechazó las acusaciones de mezquindad de su partido por el "freno" al proyecto de Sala Cuna. Sanhueza argumentó que la tardanza en las indicaciones del Gobierno fue el problema, impidiendo un análisis serio de la iniciativa. Por su parte, el ministro del Trabajo, Giorgio Boccardo, señaló que las indicaciones deben ingresar en una citación de comisión. La UDI, en voz de su presidente, Guillermo Ramírez, reforzó la postura de Sanhueza, afirmando problemas de financiamiento y diseño no corregidos a tiempo.

El presidente de la Comisión de Educación, Gustavo Sanhueza, rechazó las acusaciones desde el Gobierno respecto a una “actitud irresponsable y mezquina” de parte de la UDI por el “freno” al proyecto de Sala Cuna.

El senador sostuvo que no hubo mezquindad ni un bloqueo deliberado a las conversaciones, afirmando que el problema fue la tardanza en las indicaciones del Gobierno hacia la iniciativa.

Según el parlamentario, aquello impidió analizar con seriedad un proyecto que, en sus palabras, crea un derecho permanente y con un “impacto fiscal relevante”.

UDI rechaza acusaciones de Gobierno por proyecto de Ley de Sala Cuna

“El Gobierno llegó tarde con sus definiciones, y eso impidió un análisis serio. Lo mínimo en una discusión de este tipo es tener reglas claras y un diseño financiero responsable”, expresó.

Sobre tal punto -indicaciones todavía no ingresadas- fue consultado la mañana de este jueves en Radio Pauta el ministro del Trabajo, Giorgio Boccardo, quien señaló que “técnicamente tienen que ingresarse cuando hay una citación de comisión, que no ha ocurrido, y que no depende del Ejecutivo“.

Guillermo Ramírez, presidente de la UDI, reforzó la postura de Sanhueza, y aseveró que el proyecto tenía problemas de financiamiento y diseño que no fueron corregidos a tiempo.

Asimismo, añadió que durante años habían advertido esos reparos, y que intentar aprobar la iniciativa en la recta final “no resuelve sus falencias”.

“Desde el día uno le dijimos al Gobierno que el proyecto de Sala Cuna no estaba financiado, hacía perder competitividad a las empresas y perjudicaba a las mujeres. Ahora, a última hora, quieren aprobar un mal proyecto“, acusó.

Tal argumento fue también abordado esta mañana por el titular del Trabajo, quien aseguró que durante las conversaciones, el punto de que este proyecto estaba desfinanciado “nunca se puso sobre la mesa”.

“El proyecto que incorpora cotizaciones de los empleadores, seguro de cesantía, aportes del tesoro, una comisión que evalúa todos los años la estabilidad del fondo, a nuestro juicio, da cuenta de que es un fondo que está financiado“, sentenció Boccardo.

Así las cosas, el proyecto sigue entrampado entre acusaciones cruzadas, mientras el Ejecutivo espera retomar su tramitación la primera semana de marzo.