El candidato presidencial del PRO, Marco Enríquez Ominami y su exasesor, Cristián Warner, insisten que no cometieron delitos de corrupción en el denominado caso OAS y ad portas del veredicto.

Según la acusación de la Fiscalía Centro Norte, en las elecciones presidenciales de 2013, Marco Enríquez Ominami, habría rendido más dinero del que realmente utilizó para su campaña, recibiendo un reembolso mayor al que le correspondía de parte del Servicio Electoral. Es decir, fraude de subvenciones.

También este juicio es contra el exasesor de MEO, Cristian Warner, quien enfrenta una acusación por delitos tributarios que se relacionan con la emisión que realizó su empresa Conosur Research de dos facturas que sumaban más de $54 millones de pesos a la filial chilena de la empresa OAS -vinculada a casos de corrupción en Brasil-, las que según el Ministerio Público fueron pagadas, pese a que no se realizaron los servicios.

Tras 10 semanas de juicio oral, hoy finalizaron los alegatos de clausura y el actual candidato presidencial del PRO, Marco Enríquez Ominami, sostuvo que él ya ha sido condenado socialmente, pero que confía en que el tribunal lo declarará inocente.

Su exasesor, Cristian Warner, también tomó la palabra diciendo que con gran esfuerzo ha intentado rearmar su vida tras la condena pública, y dijo que jamás defraudó al fisco ni se benefició personalmente.

El cuarto Tribunal Oral en lo Penal fijó el veredicto para mañana 25 de agosto a las 11:30.