Nacional
Lunes 27 abril de 2020 | Publicado a las 06:33 · Actualizado a las 17:32
Perdido en el desierto: en b√ļsqueda de la verdad tras la desaparici√≥n y muerte de H√©ctor Henr√≠quez
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El traspaso de una camioneta el mismo d√≠a de su desaparici√≥n al supuesto amante de su esposa abre las dudas en sus familiares. Hace un a√Īo exacto fue encontrado su cuerpo, estaba calcinado, al interior de un auto en medio del desierto. A pesar del tiempo transcurrido no se sabe en qu√© condiciones muri√≥, si hubo participaci√≥n de terceros o si se trat√≥ de un suicidio. El misterio sigue sin respuestas. La historia la revela BioBioChile.

Héctor Elías Henríquez Aravena llegó apurado al Registro Civil de San Pedro de Atacama. Allí se encontró con su amigo Rodrigo, el mismo al que había solicitado horas antes que le hiciera la fila.

Su objetivo era revocar un poder que había entregado sobre su camioneta -una Chevrolet Captiva blanca- a su esposa Marcela Melita, con quien hace pocos días había iniciado un proceso de separación.

Pero ya era demasiado tarde. El traspaso del veh√≠culo ya se hab√≠a concretado. ¬ŅEl destinatario? Christian Parra Toro, un abogado con quien se presum√≠a la mujer ten√≠a un amor√≠o y con quien mantiene una relaci√≥n sentimental hasta la actualidad.

Era la ma√Īana del 29 de octubre de 2018 y ese preciso episodio es el inicio de un misterio policial que est√° lejos de ser resuelto. Horas despu√©s de la improvisada cita con su amigo en las oficinas de la repartici√≥n estatal se le perder√≠a el rastro al ingeniero de 49 a√Īos y ser√≠a encontrado -por casualidad- casi seis meses despu√©s, el 27 de abril de 2019, al interior de un auto calcinado en medio del desierto.

A un a√Īo exacto del hallazgo nadie sabe como muri√≥, el resultado de la autopsia sigue siendo desconocido y su deceso es investigado como presunta desgracia por Fiscal√≠a. ¬ŅQu√© fue lo que ocurri√≥? ¬ŅHubo intervenci√≥n de terceros? ¬ŅQui√©n prendi√≥ fuego al auto? ¬ŅC√≥mo se explica el traspaso de la camioneta? Las interrogantes est√°n abiertas.

hector-henriquez-aravena

La denuncia

H√©ctor trabajaba en una empresa de construcci√≥n. Le iba bien. Viajaba al extranjero varias veces al a√Īo y ten√≠a un buen pasar econ√≥mico. Viv√≠a con su esposa Marcela en una casa en las afueras de San Pedro de Atacama. Ambos formaban parte de un entra√Īable grupo de amigos en el que tambi√©n estaba Rodrigo, la esposa de este √ļltimo, Alondra, y otros matrimonios, con quienes se juntaban asiduamente, especialmente para festejar cumplea√Īos y otras fechas especiales.

Pero todo cambi√≥. A comienzos de octubre atravesaba por un delicado tratamiento de salud y se estaba separando. En medio de ese proceso, el 29 de octubre de 2018, luego de acudir al Registro Civil para el tr√°mite que no prosper√≥, el ingeniero enfil√≥ en direcci√≥n a Calama para comprarse un veh√≠culo nuevo. Lleg√≥ a la automotora Salfa de esa ciudad, pero no pudo llevarse su m√°s reciente adquisici√≥n. ¬ŅLa raz√≥n? Simple. Le faltaban las placas patentes.

Como era un cliente conocido -relata Javier Henr√≠quez, hermano del fallecido- le entregaron un veh√≠culo de prueba, un Jeep Compass, para que tuviera con qu√© retornar a su casa. Esto √ļltimo se sabe porque las c√°maras de seguridad del local lo captaron all√≠ a eso de las 17:00 horas, siendo ese el √ļltimo registro suyo con vida.

De ahí en más, sólo existen versiones encontradas de lo que le sucedió.

Sus cercanos sospechan que Héctor nunca volvió a su hogar, pero su esposa sostiene lo contrario. Al menos así quedó demostrado cuando esa misma noche -alrededor de las 21:00 horas- la mujer llegó hasta la Segunda Comisaria de San Pedro de Atacama para interponer una denuncia por violencia intrafamiliar.

Seg√ļn apuntan fuentes de BioBioChile, la mujer acus√≥ en la oportunidad que su c√≥nyuge hab√≠a intentado asesinarla con un cuchillo en el domicilio que ambos compart√≠an hasta hace poco, pero que ella hab√≠a logrado arrebatarle el arma, subirse a su veh√≠culo y huir a toda velocidad hasta el cuartel policial. Momentos m√°s tarde -cuentan- llegar√≠a su abogado, Christian Parra, quien a la postre terminar√≠a transform√°ndose en un personaje clave de la historia.

Las dudas

El episodio descrito por la mujer en su denuncia es puesto en duda por los cercanos a Henr√≠quez. Por ejemplo, Javier cuenta que no hay relatos de testigos o de personas que hayan escuchado a H√©ctor llegar ese d√≠a. Menos de un intento de asesinato ni de alguien saliendo del domicilio en un autom√≥vil como lo habr√≠a hecho Marcela al escapar con el cuchillo a bordo del veh√≠culo. Algo extra√Īo -se√Īala- considerando que la casa se encuentra en un lugar apartado, donde el silencio reina en medio del desierto.

Lo que tambi√©n llama la atenci√≥n son los testimonios de Alondra y Rodrigo, los amigos de H√©ctor. Seg√ļn cuentan, esa tarde hab√≠an quedado de tomar once juntos, pero durante el viaje a Calama, √©l dej√≥ de responder los mensajes de WhatsApp. A ellos y a su hermano, lo que era inusual. Tampoco llam√≥ a su madre, como acostumbraba hacerlo sagradamente todos los d√≠as.

Cuando no llegó al compromiso las dudas se acrecentaron, por lo que decidieron estampar una denuncia por presunta desgracia.

Últimos mensajes enviados por Javier a Héctor
Últimos mensajes enviados por Javier a Héctor

Pero eso no fue lo √ļnico que hicieron. Como ten√≠an lleves de la casa -narran- fueron a ver si √©l estaba dentro. La revisaron y no hab√≠a nadie. Las puertas y ventanas estaban cerradas con seguro.

Y salvo que todas las pertenencias de Marcela habían sido retiradas, en la casa las cosas parecían estar en completo orden.

As√≠, reci√©n cerca de una semana despu√©s lleg√≥ Carabineros a revisar el domicilio. Seg√ļn cuentan cercanos que estuvieron en ese momento, fue una inspecci√≥n general, “por encima” y no encontraron nada.

La diligencia los dejó intranquilos, por lo que insistieron en que se realizaran nuevos peritajes, entre ellos que solicitaran las cámaras de seguridad de un hotel que se encuentra frente al domicilio. La familia y amigos esperaban que ahí se obtuviera información valiosa. De la denuncia de violencia intrafamiliar o de la desaparición. En fin, alguna pista que ayudara a esclarecer lo ocurrido.

Casa de Héctor Henríquez donde habría ocurrido el intento de asesinato
Casa de Héctor Henríquez donde habría ocurrido el intento de asesinato

Sin embargo, -indican- los uniformados demoraron varios d√≠as en pedir las im√°genes y cu√°ndo lo hicieron el due√Īo del hotel ya no pod√≠a retroceder hasta el d√≠a de los hechos, debido a que el sistema soportaba un corto periodo de grabaci√≥n y luego √©sta se reescrib√≠a.

Pero eso no ser√≠a lo √ļnico. En medio de una nueva revisi√≥n al domicilio aparecer√≠a una cuerda sobre una mesa. Ello podr√≠a haber sido solamente una evidencia en medio del caso a no ser por un detalle: la soga -relatan cercanos- no estaba ah√≠ en los d√≠as previos y -sostienen- parec√≠a una simulaci√≥n burda de alguien que pretender√≠a quitarse la vida con ella. Estaba ah√≠ como si un tercero quisiese que fuese encontrada, aseveran.

***

Pasaron casi seis meses hasta tener noticias concretas. El 27 de abril de 2019 se conoció que un cuerpo había sido encontrado en medio del desierto. Estaba calcinado, al igual que el vehículo, un Jeep Compass, el mismo modelo de automóvil que la automotora le había prestado a Héctor.

Fue hallado por casualidad. Un carabinero -que andaba en un procedimiento que nada tenía que ver con la desaparición- divisó el vehículo en medio del desierto. Estaba en las cercanías de la ruta que une Calama con Tocopilla, es decir, en dirección contraria a San Pedro de Atacama.

Mapa de ciudades entre las que se desarrollaron los hechos | Turismovirtual.cl
Mapa de ciudades entre las que se desarrollaron los hechos | Turismovirtual.cl

Inmediatamente todos las sospechas apuntaron al ingeniero. Javier recibi√≥ un llamado esa ma√Īana y tom√≥ el primer vuelo desde Santiago. Para su sorpresa, relata, el auto y el cuerpo no hab√≠an sido periciados en el sitio del hallazgo, sino que hab√≠an sido llevados hasta otro lugar. De acuerdo a su testimonio, le habr√≠an referido que el terreno presentaba dificultades, lo que a su parecer era il√≥gico, pues era una enorme planicie en medio del desierto, cercano a una torre de telefon√≠a.

Nadie en la familia se explica como no fue advertido antes por la polic√≠a, ya que en la prensa hab√≠an anunciado con bombos y platillos una b√ļsqueda con helic√≥pteros e incluso drones. En teor√≠a, las aeronaves deber√≠an haber sobrevolado la zona, lo que a√ļn no se conoce, pues Carabineros no entreg√≥ las bit√°coras de vuelo.

Sea como sea, le tomaron muestras de ADN a él y a la madre de ambos y fueron enviadas para los exámenes de rigor. La respuesta llegó a mediados de mayo: el cadáver encontrado era el de Héctor.

La demora

Desde el d√≠a de su desaparici√≥n hasta la actualidad, los cercanos del fallecido acusan desidia de parte del Ministerio P√ļblico y de Carabineros. Primero por lo ocurrido con las c√°maras de seguridad y la soga; y segundo porque la principal tesis de los uniformados hasta el hallazgo del cuerpo, aseguran, era que H√©ctor hab√≠a huido. Que incluso se hab√≠a ido con otra mujer y que hab√≠a abandonado el pa√≠s, se√Īalan, pese a que todos sus documentos y pasaporte estaban en su casa.

Héctor junto a su madre
Héctor junto a su madre

Ahora, a juicio de Javier, la tesis vuelve a ser “la m√°s f√°cil”: el suicidio. Sin embargo, dicha teor√≠a a√ļn no puede ser ni confirmada ni descartada ya que la autopsia no ha sido entregada. As√≠, por ejemplo, no se puede determinar si H√©ctor estaba vivo al momento en que el todoterreno comenz√≥ a quemarse.

Seg√ļn dicen fuentes de BioBioChile, Fiscal√≠a tampoco practic√≥ los peritajes de incendio al veh√≠culo, para saber qu√© acelerante se utiliz√≥ para prenderle fuego. Incluso, familiares aseguran haber encontrado partes del autom√≥vil que no fueron retirados por la polic√≠a del sitio donde fue hallado.

Hasta el momento, lo √ļnico que se conoce -por peritajes realizados de manera particular por sus cercanos- es que comenz√≥ a incendiarse por la parte central, entre los asientos delanteros y traseros.

La falta de diligencias, a√Īaden, ha hecho imposible determinar si hubo intervenci√≥n de terceros o si se trat√≥ de un suicidio.

La pregunta es si “hay inter√©s real o no” de esclarecer lo ocurrido, cuestiona la abogada de la familia, Paula Oyarzo.

A su juicio, dado todos los antecedentes, fue un “error entregar a Carabineros y no a la PDI” las pesquisas.

La causa sigue bajo la figura de denuncia por presunta desgracia.

Jeep Compass donde fue hallado muerto Héctor Henríquez
Jeep Compass donde fue hallado muerto Héctor Henríquez

El traspaso

Lejos de aclararse est√° tambi√©n el porqu√© el mismo d√≠a de la desaparici√≥n de H√©ctor, Marcela traspas√≥ la camioneta Chevrolet Captiva a Christian Parra, su abogado, con quien hasta la actualidad mantiene una relaci√≥n sentimental. Este √ļltimo a su vez se desempe√Īa como director de Control y Auditor√≠a Interna de la Municipalidad de San Pedro de Atacama, misma casa edilicia donde ella trabaja.

Lo que s√≠ se conoce es que H√©ctor le dio el poder el jueves 25 de octubre, es decir, cuatro d√≠as antes de que se le perdiera el rastro. Seg√ļn fuentes cercanas a la investigaci√≥n, en esa fecha concurrieron a terapia familiar debido a que √©l quer√≠a salvar la relaci√≥n. Sin embargo, para participar de las sesiones ella le habr√≠a pedido dicho documento a cambio.

Pero Héctor no sabía que Marcela no se iba a traspasar la camioneta a sí misma, sino a Christian. Al parecer, el ingeniero se enteró en el intertanto de que algo no andaba bien, por eso ese lunes llegó al Registro Civil, donde su amigo Rodrigo le hacía la fila desde temprano, para intentar revocar el poder. Su esfuerzo no prosperó. Había llegado tarde, la operación ya estaba hecha.

Actualmente la camioneta está a nombre de Christian Manuel Parra Toro, con quien se presume Marcela tenía una relación paralela a su matrimonio.

El √ļnico due√Īo anterior corresponde a H√©ctor El√≠as Henr√≠quez Aravena, tal como consta en el registro del veh√≠culo.

***

BioBioChile se contact√≥ con Marcela Melita para conocer su versi√≥n de los hechos, pero su respuesta fue tajante e inmediata: “No me vuelva a llamar”.

Lo propio ocurrió con Christian Parra, a quien se le consultó por el traspaso de la camioneta, pero no hubo respuesta ante esa interrogante.

En tanto, Cristian Aliaga, fiscal jefe de Calama, encargado de liderar las pesquisas, declinó referirse a la investigación por tratarse de un proceso en curso.

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