70 sacerdotes suscribieron una carta en contra de los abusos sexuales ocurridos al interior de la Iglesia Católica, la que fue leída en misas a lo largo del país durante el fin de semana. La Agrupación de Laicos y Denunciantes afirmaron que se necesitan medidas concretas y colaboración con la justicia.

“Esperamos que todos los delitos sean sancionados oportunamente por la justicia civil como corresponde y que también se apliquen las sanciones canónicas más rigurosas”, señala la misiva.

La carta se generó luego de la denuncia por presunta violación en contra del sacerdote Tito Rivera y sus declaraciones en un programa de televisión.

ARCHIVO | Agencia UNO
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Carlos Irarrázabal, uno de los sacerdotes que promovió la iniciativa, afirmó que el objetivo de la carta es que se sepa que el clero no está de acuerdo con los abusos.

“Nos preocupa que sepan de que no estamos de acuerdo con los abusos, y estamos de acuerdo con lo que el Papa y la autoridad ha dicho, que no caben dentro del clero”, señaló.

El vocero de los Laicos de Santiago, Osvaldo Aravena, dijo a Radio Bío Bío que no le da gran valor a la carta, ya que no hay una institucionalidad que busque colaborar en que se haga justicia por los casos de abusos.

“Aquí hay una institucionalidad que sigue haciendo caso omiso de lo que el Vaticano y el papa Francisco han señalado, que colaboren con la justicia entregando toda la información y esto no ha ocurrido. A esta carta la verdad no le doy tanta importancia”, cuestionó.

Por otro lado, desde la entidad pidieron que las palabras estén acompañadas por actos concretos como permitir que se emitan películas sobre denuncias en la Iglesia en los Consejo Parroquiales, que se den a conocer la lista de sacerdotes implicados y que las autoridades eclesiásticas presten declaraciones.

Asimismo, desde la organización agregaron que la carta también les genera desconfianza porque no se indica quiénes son los sacerdotes que la suscriben.

El denunciante del caso maristas, Gonzalo Dezerega, se sumó a las críticas al actuar de la Iglesia, sosteniendo que el pronunciamiento debió haber sido antes y reiteró el llamado a pedir la renuncia del cardenal Ezzati.

“Debería haber sido antes, hace algunos meses atrás cuando comenzamos a hacer todas las denuncias. En este momento es tardío. Se agradece, pero es tardío”, señaló.

No obstante, de igual forma pidió la renuncia de Ezzatti por “no tener la moral para dirigir la Iglesia Católica en Chile”.

La carta publicada por el arzobispado aparece a pocos días de que se denunciara una nueva red de abusos en el Monasterio de Los Trapenses y que el obispo de Arica, Moisés Atisha, decidiera guardar silencio ante la Fiscalía en el marco de una investigación por presunto encubrimiento de abusos.