Internacional
Viernes 22 marzo de 2019 | Publicado a las 09:39
Nueva Zelanda rinde homenaje a víctimas fatales de atentados a mezquitas
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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Miles de neozelandeses se congregaron este viernes en Nueva Zelanda para recordar a los 50 fieles musulmanes que murieron hace una semana en el ataque de un supremacista blanco, con una llamada a la oración emitido por todo el país y guardaron dos minutos de silencio.

Ante miles de personas, entre ellas la primera ministra Jacinda Ardern, congregadas en silencio en un parque frente a la mezquita de Al Noor, un muec√≠n hizo el llamado a la oraci√≥n musulmana de los viernes a las 13:30 (22:30 del jueves en Chile), con c√°nticos de “Allah akbar” (“Dios es el m√°s grande”).

Despu√©s, toda Nueva Zelanda, pa√≠s de 4,5 millones de habitantes, guard√≥ dos minutos de silencio. En la vecina Australia, la gente se detuvo en las calles y los comercios para se√Īalar el momento.

Cincuenta fieles murieron hace una semana por los disparos de un supremacista blanco declarado, en dos mezquitas de Christchurch, la mayor ciudad de la Isla Sur de Nueva Zelanda, un país conocido por su tolerancia.

Los neozelandeses respondieron con vigilias y las tradicionales danzas haka de los maoríes, además de formar filas detrás de los musulmanes para protegerlos simbólicamente mientras rezaban.

Tras los dos minutos de silencio, el imán de la mezquita de Al Noor, Gamal Fouda, tomó la palabra para condenar el odio y elogiar el sentido de unidad que generó la matanza entre los neozelandeses.

“Miro y veo amor y compasi√≥n en los ojos de miles de neozelandeses y seres humanos de todo el planeta”, dijo. “Este terrorista intent√≥ romper nuestra naci√≥n con una ideolog√≠a malvada que ha desgarrado el mundo. Pero, en lugar de eso, hemos demostrado que Nueva Zelanda es irrompible”, se√Īal√≥ el im√°n.

La mezquita de Al Noor permanece cerrada mientras se reparan los impactos de bala de sus paredes y se limpian las manchas de sangre del suelo.

Pero tras el rezo del viernes, el ambiente sombrío pareció animarse un poco cuando algunos no musulmanes se acercaron a la mezquita para depositar flores y abrazar y tomarse fotos con los fieles musulmanes.

Koro Tini, un hombre maor√≠ de 46 a√Īos con los tradicionales tatuajes faciales, abraz√≥ y junt√≥ su nariz a la de un hombre que se encontraba entre un grupo de fieles musulmanes.

“No pens√°bamos posar para las fotos, pero la gente quer√≠a hacerlo tras la oraci√≥n. Es una forma de alegr√≠a y celebraci√≥n”, dijo Tini.

Muchas de las mujeres asistentes lucían velos en solidaridad con la comunidad musulmana de Nueva Zelanda.

“Personalmente, hago esto para recordar el miedo que sufren los musulmanes cada d√≠a, preocupados por su seguridad”, dijo a la AFP Kirsty Wilkinson antes de que comenzara la oraci√≥n en el parque Hagley. “Yo me puedo quitar el pa√Īuelo si siento miedo. Ellos, no”.

Agence France-Presse
Agence France-Presse

Combatir el “odio al islam”

En Estambul, en una reuni√≥n de emergencia de la Organizaci√≥n de Cooperaci√≥n Isl√°mica (OCI) convocada tras el ataque en Christchurch, el canciller neozeland√©s, Winston Peters, asegur√≥ que los musulmanes estar√°n “seguros y a salvo” en Nueva Zelanda.

“Garantizar que las comunidades musulmanas en Nueva Zelanda se sientan seguras y protegidas es un enfoque particular”,
dijo el ministro.

En la apertura del encuentro, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, exhort√≥ a combatir “el odio al islam”. “De la misma manera que combati√≥ el antisemitismo despu√©s de la cat√°strofe del Holocausto, la humanidad debe combatir con la misma determinaci√≥n el odio al islam que est√° en alza”, declar√≥ Erdogan.

Prohibición de las armas

El atacante mat√≥ a 50 hombres, mujeres y ni√Īos de entre tres y 77 a√Īos, y dej√≥ decenas de heridos en un ataque difundido en directo en internet.

Las ceremonias tuvieron lugar un día después de que la primera ministra Ardern anunciara una prohibición inmediata de las armas semiautomáticas de estilo militar y los fusiles de asalto, prometiendo eliminar del país el tipo de armamento empleado en la matanza.

La polic√≠a indic√≥ que el viernes por la ma√Īana m√°s de 1.000 personas los hab√≠an contactado para entregar sus armas, ya que, con la nueva normativa, se volvi√≥ ilegal mantenerlas en manos privadas y ser√°n readquiridas por el gobierno.

“Estamos muy contentos de que la oraci√≥n se vaya a emitir a todo el mundo”, dijo Mustafa Farouk, presidente de la Federaci√≥n de Asociaciones Isl√°micas de Nueva Zelanda, antes de que se emitiera por radio, televisi√≥n y varios sitios web.

Los entierros de las víctimas se reanudaron el viernes en un cementerio del este de Christchurch en el que ya fueron inhumados muchos de los fallecidos.

Tarrant, un australiano de 28 a√Īos, public√≥ un “manifiesto” en l√≠nea en el que explicaba que sus actos estaban motivados en parte por un deseo de atizar el conflicto religioso entre el islam y Occidente.

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