Mark Zuckerberg se pronunció sobre las preocupaciones que han surgido en torno al desarrollo de la inteligencia artificial (IA) en las últimas semanas. Líderes de la industria como Sam Altman (OpenAI), Dario Amodei (Anthropic) y Elon Musk (xAI) han coincidido en que sería necesario frenar un poco el avance de esta tecnología para comprenderla mejor y proteger a la humanidad. Sin embargo, el CEO de Meta tiene una opinión distinta.
El martes, Zuckerberg compartió una visión del tema que escribió el mes pasado y reiteró sus ideas, señalando que la clave no sería ir más lento, sino “mantener un equilibrio adecuado de poder”.
En aquel escrito había dicho que “es más productivo analizar cada una de estas preocupaciones desde la perspectiva de lograr el equilibrio de poder adecuado, como ocurre en las instituciones de gobierno democráticas occidentales. Las personas e instituciones con intereses contrapuestos se controlan y equilibran mutuamente de forma natural para lograr resultados positivos. El mejor y más realista camino para construir un futuro positivo para la IA es dotar a todos de superinteligencia“.
Ahora, en una publicación de su perfil de X, agrega que la responsabilidad no estaría en las regulaciones que se establezcan en torno a la IA, sino en cada empresa. “Cada laboratorio tiene la responsabilidad y el incentivo de avanzar al ritmo necesario para entrenar sus modelos de manera segura, y tiene la capacidad de tomar sus propias medidas para garantizar que eso ocurra”, planteó.
Mark Zuckerberg cree que no es necesario frenar la IA
“Existe mucho debate sobre si deberíamos ralentizar el progreso en capacidades hasta que la alineación se ponga al día. Mi opinión es que la confianza y la alineación se están convirtiendo rápidamente en las capacidades más importantes que diferenciarán a los agentes y modelos. Cualquier laboratorio que no se enfoque en la alineación se quedará atrás”, añadió el magnate de las redes sociales.
En este sentido, usó como ejemplo a Meta, que había retrasado el lanzamiento de su IA Muse para asegurarse de que fuera segura, pero “no exigimos que los demás hicieran lo mismo antes que nosotros. Simplemente lo hicimos como parte de nuestro trabajo cotidiano porque estaba claro que era lo correcto, tanto para las personas como para nosotros”, sostuvo.
También sugirió que la industria adopte como buena práctica el uso de evaluadores y asesores independientes en lugar de evaluarse a sí misma y a orientar el desarrollo de la IA hacia el servicio de la humanidad.
“Destinar la gran mayoría de la capacidad de cómputo a prestar servicios a las personas, en lugar de competir por alcanzar una mejora recursiva de sí mismos, es una de las mejores maneras de garantizar que desarrollemos esta tecnología de forma segura. Meta ha asumido este compromiso y los demás laboratorios también pueden hacerlo”, concluyó.