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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Donald Trump expresó su frustración con los negociadores iraníes, acusándolos de mentir y tergiversar durante las conversaciones. El presidente de EE.UU. señaló que está perdiendo la fe en ellos después de que Irán disparara misiles mientras se negociaba. Aunque elogió a sus enviados especiales, criticó a Teherán por incumplir su palabra con frecuencia. Trump se mostró molesto por la falta de avances y la sensación de provocación de Irán, en medio de crecientes tensiones tras romperse la tregua en junio.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes estar “perdiendo la fe” en los negociadores iraníes, acusándolos de “mentir y tergiversar”.

Durante una reunión de gabinete, el mandatario norteamericano expresó su frustración por la falta de avances en las negociaciones con la República Islámica.

“Estoy perdiendo la fe en ellos, porque mienten y tergiversan”, señaló el republicano a la prensa desde la residencia de descanso presidencial de Camp David, según recoge CBS News.

Trump recordó que esta semana, después de que Estados Unidos pausara sus ataques para dar espacio a las conversaciones, los iraníes “dispararon cinco misiles”.

“Los interceptamos, pero estábamos en medio de una negociación”, criticó el mandatario.

Si bien elogió a sus enviados especiales, Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner, además del vicepresidente JD Vance, por “sus esfuerzos en las negociaciones”, criticó a Teherán por incumplir su palabra “con tanta frecuencia”.

“Por ejemplo, estarán ahí hablando de energía nuclear durante siete horas. Luego saldrán y yo diré: ‘Discutieron sobre energía nuclear’ pero ellos (Irán) dirán: ‘Nunca discutimos sobre energía nuclear"”, aseveró.

“Y diré: ‘¿Por qué dijeron eso?’ Lo único que hacen es hacerme enojar, ¿sabes? Simplemente me hacen enojar”, lanzó.

A cinco meses de la guerra que comenzó el 28 de febrero con la ofensiva conjunta entre EEUU e Israel, el conflicto se ha vuelto a recrudecer estas últimas semanas después de que se rompiera la tregua firmada en junio.

Trump afronta una creciente presión interna para poner fin a una guerra muy impopular entre la ciudadanía estadounidense y a las puertas de las elecciones del 3 de noviembre para renovar el Congreso.