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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La guerra entre Rusia y Ucrania ha superado la duración de la Primera Guerra Mundial, con miles de bajas, desgaste económico y muertes civiles. Kiev ha avanzado estrategias como destruir refinerías rusas y bloquear Crimea. Rusia enfrenta crisis energética y escasez de combustible, con largas filas por gasolina en Moscú. Ucrania recibió apoyo financiero de la UE. Se intensifican los ataques a Crimea, estrangulando suministros y presionando a Putin.

Fue a mediados de junio cuando la guerra entre Rusia y Ucrania sumó una duración superior a la Primera guerra mundial, con miles de bajas militares, desgaste económico y muerte de civiles. Para muchos, las últimas semanas han mostrado que Kiev avanzó en dos estrategias: destruir las refinerías rusas y bloquear la península de Crimea, territorio anexionado por Moscú en 2014.

Por su lado, los recientes informes sostienen que el Kremlin vive horas complejas: oficialmente aseguran que sus objetivos de control en el Donbás siguen, añadiendo que no están bajo la idea de iniciar negociaciones de paz.

Ucrania toma la ofensiva en la guerra con Rusia?

No obstante un informe de CNN expone que, quizás por primera vez en cuatro años, los ciudadanos rusos están empezando a notar los efectos más devastadores del conflicto en las grandes ciudades. Más allá de la destrucción de infraestructuras, está la crisis energética de un país que se está quedando sin combustible de uso diario.

De hecho, este martes el portavoz Dmitry Peskov confesó que hay intenciones de comenzar con importaciones de gas, algo impensado para una nación que, hace no mucho, abastecía de este insumo a gran parte de Europa.

“Si se alcanzan acuerdos de importación a precios aceptables, se llevará a cabo. Esto representará un paso más hacia la estabilización del mercado y la reducción del aumento de la demanda”, indicó en conferencia de prensa.

Según el medio estadounidense, la situación es seguida de cerca por el propio Vladimir Putin, quien habría dicho a altos funcionarios que: “Ustedes saben perfectamente que persisten los problemas para los conductores y las empresas”.

No obstante, el reporte es clarificador: “En las calles de Moscú, conductores descontentos esperan pacientemente para conseguir gasolina en una larga fila de coches y camiones, en medio de una grave escasez nacional”.

“Muchos han pasado todo el día dando vueltas buscando combustible, algo extraordinario en la capital de uno de los mayores productores de energía del mundo e inesperado en una ciudad que durante mucho tiempo se ha mantenido al margen de los efectos de la guerra de Ucrania”, añadieron.

Ucrania recibió buenas noticias durante junio, luego que la Unión Europea aprobara un préstamo de 4.000 millones de euros para financiar una nueva etapa en la guerra. El dinero ya comenzó a llegar.

Más allá de las ofensivas ligadas a destruir centros de combustibles en diversas ciudades de Rusia, Kiev se ha volcado a una serie de ataques hacia Crimea, zona que actualmente permanece con un bloqueo parcial.

Los análisis sostienen que las acciones más concretas sobre aquella zona iniciaron el 23 de junio, cuando fue destruido el puente ferroviario sobre el Canal del Norte, que dejó aisladas a ciudades claves como Simferópol y Sebastopol.

De acuerdo a la agencia AP el mayor ataque ocurrió el 26 de junio, cuando Rusia comunicó haber interceptado hasta 600 drones en la península, aunque muchos sí alcanzaron objetivos militares y de infraestructura crítica.

Para varios medios, Ucrania busca elevar la crisis económica rusa a niveles que afecte notoriamente el diario vivir de la población civil.

“Según funcionarios y analistas occidentales, la campaña (en Crimea) ha estrangulado el suministro de combustible y las entregas militares rusas, paralizando los esfuerzos de Moscú en el campo de batalla, y ha aumentado la presión sobre el presidente ruso Vladimir Putin”, detallaron.

No obstante, de acuerdo a lo informado por Reuters, desde el Kremlin sostienen que no han cambiado su estrategia de controlar el Donbás de forma permanente. Con esto, descartan que el conflicto esté dando un giro.

“Nuestra postura es bien conocida. De hecho, no ha cambiado. Fue expuesta hace dos años por nuestro Jefe de Estado en un discurso en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Es bien conocida por el régimen de Kiev, es bien conocida por los negociadores estadounidenses y es totalmente coherente”, expusp el portavoz Dmitry Peskov el 29 de junio.