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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La justicia española condenó a 24 años de cárcel al exministro de Transportes del gobierno de Pedro Sánchez, José Luis Ábalos, y a 19 años de prisión al exasesor Koldo García por corrupción en contratos de compra de mascarillas. El líder de la oposición pidió la renuncia de Sánchez, alegando su responsabilidad política en la corrupción de sus ministros. La sentencia destaca delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias, implicando también a un comisionista. Se mencionan "mordidas" pagadas y el beneficio económico ilícito obtenido.

La justicia española condenó a 24 años de cárcel al exministro de transportes del gobierno de Pedro Sánchez, José Luis Ábalos, además del exasesor de este último, Koldo García (19 años en prisión), por casos de corrupción.

Según El Mundo, tras aquello el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo (PP), pidió la renuncia del mandatario, asegurando que: “(Sánchez) es el responsable político de la corrupción de sus ministros en ejercicio”.

Condena a José Luis Ábalos y Koldo García en España

Ábalos, que fue hombre de confianza del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y número tres del partido socialista (PSOE), fue juzgado, junto con García y el comisionista Víctor de Aldama en un caso por presuntas comisiones ilegales en contratos de compras de mascarillas durante la pandemia de covid.

Poco más de un mes y medio después de que finalizase el juicio, el alto tribunal dictó una sentencia por unanimidad en la que considera a Ábalos y a García responsables de delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias, y destaca el grave deterioro de la confianza ciudadana en el sistema político que provoca la corrupción.

El más beneficiado ha sido Aldama, que confesó el pago de ‘mordidas’ y que no entrará en prisión después de que el Supremo haya suspendido la pena impuesta de 4 años y medio de cárcel a condición de que no cometa otro delito, que presente un informe semestral de actividades y haga un año de trabajos en beneficio de la comunidad.

Tras pasar poco más de un mes en prisión preventiva como investigado en un fraude de hidrocarburos, Aldama optó por colaborar con la Justicia y sostuvo que el exministro y su asesor cobraron mordidas pagadas por él, que esperaba a cambio resultar favorecido en contratos de mascarillas.

La Sala considera probados los delitos en la adjudicación de 13 millones de mascarillas por parte de Puertos del Estado y Adif -entes dependientes del Ministerio de Transportes que Ábalos dirigía- a la empresa Soluciones de Gestión, vinculada a Aldama, quien se lucró con comisiones que a su vez entregó a los otros dos acusados.

La sentencia afirma que Aldama canalizó las comisiones percibidas a través de dos sociedades por un importe de 6,6 millones de euros; y que Ábalos y su exasesor le pidieron 2 millones y 500.000 euros, respectivamente, que el comisionista incluyó en sus previsiones de gastos.

El alto tribunal da por acreditado asimismo que Aldama abonó 10.000 euros al mes a Ábalos y Koldo García desde octubre de 2019 hasta junio de 2022.

Además de los contratos de mascarillas, el Supremo condena a Ábalos por el “enchufismo” (nepotismo) en empresas públicas de su expareja Jéssica Rodríguez y por el alquiler sufragado en pisos en la costa para disfrute del exministro.

La trama de contratos irregulares de mascarillas se engloba dentro del conocido como ‘caso Koldo’, un presunto entramado de corrupción en el que empresas constructoras habrían pagado comisiones ilegales por la adjudicación irregular de obras públicas.

También estaría implicado en el operativo Santos Cerdán, otro exsecretario de organización del PSOE, hasta hace unos meses mano derecha del presidente de Gobierno español, Pedro Sánchez, en esa fuerza política.