Cenar en el interior de un restaurante o ver un partido de fútbol en el estadio vuelven a ser posibles en Inglaterra, que este lunes inició una nueva etapa de desconfinamiento pese al temor por el avance de la variante india del coronavirus.

Con más de 127.600 muertos por la pandemia, el Reino Unido, país más golpeado de Europa, vio su situación sanitaria mejorar considerablemente tras un estricto confinamiento durante el invierno y una campaña de vacunación masiva.

Pero el avance de la variante india, sobre todo en el noroeste de Inglaterra, amenaza con ensombrecer las perspectivas y podría llevar a modificar la siguiente y última etapa del desconfinamiento, prevista el 21 de junio, cuando todas las restricciones debían levantarse.

Al tiempo que pedía prudencia a los británicos, el primer ministro Boris Johnson afirmó que por el momento no hay motivos para cambiar la hoja de ruta, con la reapertura de pubs y restaurantes a cubierto -las terrazas reabrieron en abril-, hoteles, museos, salas de espectáculos y estadios con hasta 10.000 espectadores.

Prohibidas durante muchos meses, las reuniones en casa vuelven a estar permitidas, pero limitadas a seis personas o dos hogares como máximo.

“Tenga cuidado con los riesgos para sus seres queridos, recuerde que el contacto físico, como los abrazos, es una forma directa de transmitir esta enfermedad. Así que deben pensar en los riesgos considerando por ejemplo si están vacunados”, afirmó Johnson en un vídeo difundido en Twitter.

También vuelven a estar autorizadas las vacaciones en el extranjero, aunque sólo unos pocos destinos están exentos de la cuarentena al regreso, entre ellos Portugal, Israel y Gibraltar.

En Inglaterra, Gales y la mayor parte de Escocia, con excepciones como la ciudad de Glasgow, es posible tomar una cerveza dentro de un pub y comer en un restaurante, un alivio dadas las inclemencias del tiempo de las últimas semanas.

“Es muy agradable poder sentarse dentro y no empaparse por la lluvia, sí es genial volver a un restaurante”, afirmaba entre risas Emio Werner, un estudiante de 19 años entrevistado por la Agence France-Presse en el “Montagu Pyke”, en el centro de Londres.

Poco a poco, los visitantes volvían también a los museos, que estrenarán grandes exposiciones a lo largo de toda la semana, y a los cines mientras los primeros teatros se preparaban para recibir público de cara al fin de semana.

Importancia de la vacunación

El número de casos atribuidos en el Reino Unido a la variante B1.617.2, detectada inicialmente en India, ha aumentado considerablemente y ya se ha registrado 2.323, anunció el lunes el ministro de Sanidad, Matt Hancock, ante el Parlamento.

En Bolton, una de las localidades más afectadas, la mayoría de los pacientes hospitalizados con esta variante “podían haberse vacunado ya pero no lo habían hecho”, agregó, subrayando la importancia de la inmunización en todos los grupos de edad.

En lo inmediato, para detener su avance, se reforzó la detección en las zonas afectadas y se redujo de 12 a 8 semanas el intervalo entre las dos dosis de vacuna para mayores de 50 años.

Desde el inicio de la campaña de vacunación, en diciembre, más de 36 millones de personas han recibido la primera dosis, y unos 20 millones ya están con la pauta completa, cerca de 40% de la población adulta. El gobierno espera haber aplicado al menos la primera dosis a todos los adultos para fines de julio.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, del opositor Partido Laborista, pidió al ejecutivo “flexibilidad” en su campaña de vacunación, actualmente a los mayores de 38 años, para poder vacunar a los más jóvenes que viven en zonas afectadas por la variante india.

Por su parte, el comité científico que aconseja al gobierno mantuvo reservas ante la gran reapertura del lunes y alertó que existe una “posibilidad realista” de que la variante sea hasta 50% más contagiosa que la que apareció al final de 2020 en Inglaterra.

Advirtió que la reapertura podría “conducir a un recrudecimiento sustancial de las hospitalizaciones, similar o mayor que los picos precedentes”, cuando los servicios de salud llegaron al borde de la saturación.

Muy criticado por haber reaccionado tarde al inicio de la pandemia en 2020, el gobierno de Johnson defendió el domingo no haber endurecido más rápidamente las restricciones a los viajes desde y hacia India.