Internacional
Lunes 17 diciembre de 2018 | Publicado a las 17:56
Oposici贸n brit谩nica lanza moci贸n para reprobar gesti贸n de Theresa May en torno al Brexit
Por Diego Vera
La informaci贸n es de Agence France-Presse
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El jefe de la oposici贸n en el Parlamento brit谩nico, Jeremy Corbyn, present贸 el lunes una moci贸n para reprobar la gesti贸n de la primera ministra Theresa May, tras su rechazo a convocar la votaci贸n de los diputados sobre el acuerdo del Brexit antes de enero.

Es el gobierno quien decide permitir o no la organizaci贸n de un debate y de un voto sobre una moci贸n as铆. Si esta es adoptada, no ser铆a jur铆dicamente vinculante para Theresa May, pero reflejar铆a una vez m谩s su inestable posici贸n.

“Es inaceptable que esperemos casi un mes antes de proceder a una votaci贸n sobre la cuesti贸n crucial del futuro de nuestro pa铆s”,
declar贸 el jefe de la oposici贸n, en referencia a la decisi贸n de May de aplazar hasta la tercera semana de enero la votaci贸n sobre el acuerdo del Brexit.

“Como es la 煤nica manera que veo para organizar esta votaci贸n esta semana, voy a presentar una moci贸n titulada ‘esta C谩mara no conf铆a en su primera ministra"”, a帽adi贸.

Si el gobierno se niega a debatir esta moci贸n, Jeremy Corbyn podr铆a someter una moci贸n contra el conjunto del gobierno, un proceso que podr铆a desencadenar en la organizaci贸n de unas nuevas elecciones legislativas.

Durante el debate parlamentario de la jornada, el l铆der laborista estim贸 que Theresa May hab铆a “fracasado” en su intento de “renegociar” y que no pod铆a “haber m谩s retrasos” en la ratificaci贸n del acuerdo de retirada firmado por Londres y Bruselas, tras 17 meses de dif铆ciles negociaciones.

La C谩mara de los Comunes ten铆a que votar el 11 de diciembre. Pero ante la evidencia de que ser铆a rechazado, May decidi贸 aplazar la sesi贸n hasta enero y volver a discutir con los l铆deres europeos.

En la cumbre de la semana pasada en Bruselas, sus hom贸logos le reiteraron la imposibilidad de reabrir la negociaci贸n.

Sin embargo, la primera ministra afirm贸 el lunes ante los diputados que “las discusiones contin煤an” en busca de garant铆as para tranquilizar al Parlamento, principalmente sobre la aplicaci贸n del controvertido mecanismo ideado para evitar instaurar una frontera dura en la isla de Irlanda.

Una informaci贸n que contradijo no obstante el portavoz de la Comisi贸n Europea, Margaritis Schinas: “El consejo europeo dio las aclaraciones que se pod铆an dar en este estadio, por lo tanto no hay ninguna nueva reuni贸n prevista con Reino Unido”, asegur贸.

En este contexto, cada vez m谩s voces abogan por un segundo refer茅ndum que permita a la poblaci贸n votar conociendo ahora las condiciones y consecuencias de abandonar la UE.

“Da帽o irreparable”

Pero la ‘premier’ asegur贸 este lunes ante los diputados que la celebraci贸n de una segunda consulta causar铆a un “da帽o irreparable” a la legitimidad pol铆tica.

“No rompamos la confianza del pueblo brit谩nico organizando otro refer茅ndum” sobre el Brexit, dijo ante la C谩mara de los Comunes durante una comparecencia destinada a informar del resultado de la cumbre europea de la semana pasada.

Una nueva consulta popular “provocar铆a un da帽o irreparable a la integridad de nuestra pol铆tica” y “dir铆a a los millones de personas que confiaron en la democracia que la democracia no cumple”, asegur贸.

Seg煤n la prensa brit谩nica, varios miembros del gobierno, entre ellos el n煤mero 2 de Downing Street, David Lidington, est谩n moviendo hilos en este sentido entre bastidores.

Por su parte, el ex primer ministro laborista Tony Blair (1997-2007) afirm贸 el viernes que si los diputados “no pueden ponerse de acuerdo, lo l贸gico es volver a dar la voz al pueblo”.

Este comentario fue muy mal recibido por la jefa del gobierno, quien el lunes subray贸 ante los parlamentarios que una segunda consulta “dividir铆a a煤n m谩s a nuestro pa铆s, precisamente en un momento en el que nosotros trabajamos para unirlo”.

Sin embargo, el simple hecho de que en su comparecencia hiciese hincapi茅 en rechazar la organizaci贸n de un nuevo refer茅ndum fue interpretado por algunos como la confirmaci贸n de que esta idea, hasta hace poco considerada imposible, gana fuerza en un pa铆s al borde del caos.

“La primera ministra intenta descartar la consulta popular porque cada d铆a es m谩s probable”,
afirm贸 Amanda Chetwynd-Cowieson, cofundadora del movimiento estudiantil For our Future’s Sake (en el nombre de nuestro futuro).

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