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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El jueves concluyó la convención republicana en Dallas con el objetivo de recaudar $50 millones para las elecciones de medio término, incentivar a los votantes a pesar del descontento con Trump y debilitar al demócrata James Talarico en Texas. Trump acaparó la atención pese a su baja popularidad, prometió $5.000 a cada ciudadano si ganan y amenazó a quienes no voten. El vicepresidente JD Vance abogó por el nacionalismo y atacó a los demócratas. Se buscó también debilitar a los progresistas. La convención tuvo asientos vacíos y buscó recaudar fondos con fotos con Trump por $80.000.

El jueves culminó la controvertida convención del partido Republicano en Dallas, Texas, la cual tenía tres grandes objetivos: reunir hasta 50 millones de dólares para la última fase de campaña a las elecciones de medio término, instar a sus votantes a asistir a las urnas, pese al descontento con el actual gobierno de Donald Trump y, posiblemente, intentar debilitar la opción senatorial del demócrata James Talarico por el estado antes mencionado.

En la antesala ya se asumía que la cumbre se iba a desarrollar en torno a la figura de Donald Trump, pese a que el mandatario no goza de su mejor momento de popularidad, incluso entre votantes blancos y conservadores. Aún así el presidente dio dos discursos, ensalzando su figura.

Trump, figura central de la convención

Lo cierto es que dentro del conglomerado existe cierta preocupación de cara a los comicios, ya que las primeras encuestas sostienen que los republicanos perderían el control de la Cámara de Representantes ante el Partido Demócrata, mientras que en el Senado el panorama es incierto.

La cita es inédita, teniendo en cuenta que suelen llevarse a cabo en años de elecciones presidenciales.

Trump dejó momentos en las dos jornadas, incluso prometiendo pagos de 5.000 dólares a cada estadounidense en caso que su partido salga vencedor en noviembre, compromisos que en antaño no ha cumplido.

En su último discurso, hizo repetir a los adherentes una especie de compromiso, indicando entre bromas y seriedad que: “Por favor, levanten su mano derecha. Le juro al mejor presidente en la historia de Estados Unidos (él mismo), que nos ama tanto que ni puede respirar, que irán con mi familia (…) a votar el 3 de noviembre”.

“No me importa si estoy registrado o no, voy a intentar hacer trampa como ellos hacen”, añadió en ese momento. El mandatario incluso amenazó con “el infierno” a quienes no voten.

Ese mismo jueves también tomó la palabra el vicepresidente JD Vance, quien aludió hacia el nacionalismo norteamericano y envió varios dardos hacia los rivales Demócratas.

“No son el partido de Roosevelt ni de Kennedy. De hecho, ya ni siquiera son el partido de Bill Clinton. Los demócratas son el partido del odio. Son el partido que desprecia a Estados Unidos y a la gente que lo construyó”, aseveró en un momento.

“Tenemos que enviar un mensaje este noviembre: el país no pertenece a los radicales, no pertenece a los burócratas y no pertenece al mejor postor. Este país nos fue entregado por nuestros padres y por los padres de ellos. Recibimos este derecho de nacimiento nacional”, añadió.

Vance, durante la noche, también confrontó a un asistente que portaba la bandera de México. “Si tanto te gusta (México), mueve el culo, compra un vuelo y vete allí”, le reprochó el vicepresidente.

En la misma línea, la convención dejó en claro que la idea también era debilitar las opciones del ala más progresista demócrata. De ahí surgieron bastantes ataques hacia figuras como el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, el candidato senatorial por Michigan, Abdul El-Sayed, y el mencionado Talarico.

Este último, pastor oriundo de Round Rock, tendrá una de las contiendas más llamativas, ante el republicano Ken Paxton. El partido gobernante arriesga perder uno de sus bastiones estatales.

En su discurso, Paxton aludió a su rival como un aspirante “feo y mal vestido”, en lo que ya parece ser una arremetida más personal.

Hay que señalar que la convención tenía por objetivo reunir no menos de 20.000 asistentes durante los dos días. No obstante, según El Mundo, en ambas jornadas hubo asientos vacíos.

También se habían propuesto otras formas de obtener recursos, entre ellas que asistentes se tomaran fotos con Donald Trump por valores cercanos a los 80.000 dólares, o compartir una mesa redonda con él por $US 250.000.

Las elecciones de medio mandato se llevarán a cabo el próximo 3 de noviembre, y serán la primera gran prueba del segundo mandato de Trump, cuya popularidad se encuentra en el 33%, según los últimos sondeos.