VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

BirdLife International publicó el informe State of the World's Birds, resaltando que el 45% de las aves migratorias están en declive y una de cada 9 está en peligro de extinción, principalmente por amenazas humanas como la agricultura, el cambio climático y la caza.

Este viernes, la organización BirdLife International publicó el informe State of the World’s Birds (Estado de las Aves del Mundo), con el que cada 4 años dan a conocer el estado de conservación de las aves en todo el planeta.

Esta edición particularmente se centró en las aves migratorias y su dato más alarmante es que el 45% de estas está en declive y una de cada 9 figura en peligro de extinción.

El estudio además confirma lo que no han dejado de reiterar los científicos: la mayoría de las amenazas que enfrentan estas especies son de origen humano. Entre ellas nombran la expansión de la agricultura, el cambio climático, la pérdida y degradación de hábitats, las especies invasoras introducidas y la caza y captura.

Según recoge Agencia Sinc, Martin Harper, CEO de BirdLife International, dijo que “el informe es inequívoco: estamos perdiendo aves migratorias a un ritmo alarmante“.

La perturbación humana y el caso de Chile

Uno de los efectos en los que profundizó el estudio es cómo las aves migratorias son afectadas por la perturbación humana y allí ejemplifican con un caso chileno, específicamente con lo que ocurre en la bahía de Caulín, en Chiloé.

Los expertos de BirdLife International sostienen que las aves migratorias que usan sitios donde hay niveles altos de perturbación se alimentan y descansan menos, ya que permanecen alertas. Además, sufren una mayor competencia por sus recursos.

“La recreación no regulada y la recolección de algas —a menudo acompañadas de perros sin correa— provocan una reducción de hasta 17 minutos en el tiempo de alimentación del zarapito de Hudson (Limosa haemastica) por cada marea baja, en comparación con una bahía sin estas perturbaciones”, señalan.

Esta ave, de hecho, es una especie vulnerable de acuerdo con la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y los efectos que sufre por la perturbación humana “son evidentes incluso cuando hay densidades muy bajas de personas y perros”, dice el informe.

¿Qué pasará con las aves migratorias?

Estos resultados fueron presentado este viernes en la Cumbre Mundial de Rutas Migratorias, que se celebra en Nairobi, Kenia, donde también se discutió la conservación de las rutas a través de las que migran estas especies.

En este importante evento, representantes de gobiernos, organizaciones conservacionistas, instituciones científicas y entidades financieras de diversos lugares del mundo acordaron compromisos para proteger estos llamados “corredores migratorios”, así como los hábitats.

“Los gobiernos están dando un paso al frente. Los bancos de desarrollo están asumiendo el reto. Ahora toca aplicar soluciones a gran escala“, aseguró Harper.