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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Según sondeos, el Partido Republicano, liderado por Donald Trump, podría ganar las elecciones en California en 2026, después de 15 años. La primaria en este estado es "salvaje", con más de 60 candidatos registrados y un cuarto de los votantes indecisos. Entre los demócratas, Tom Steyer destaca proponiendo impuestos para los ricos. Xavier Becerra y Katie Porter también son figuras importantes. Eric Swalwell, acusado de violación, dejó la contienda.

California podría dar un giro inesperado este 2026, toda vez que los sondeos de opinión pública dan al partido Republicano como favorito para quedarse con el gobierno del estado más rico de EEUU. El ente, liderado por Donald Trump, aprovecharía las polémicas en que han caído los Demócratas.

De hecho, el conglomerado oficialista en EEUU recuperaría aquel estado luego de 15 años, cuando terminó el mandato de Arnold Schwarzenegger.

Partido Republicano podría ganar en California

A diferencia de otros estados en donde cada partido celebra sus propios comicios para seleccionar a un candidato, California tiene una primaria “salvaje” que lanza a todos contra todos.

La disputa final podría ser entre Chad Bianco, el bigotudo sheriff del condado de Riverside, contra el estratega político británicoestadounidense Steve Hilton.

“Seremos él y yo en noviembre”, dijo Bianco en un reciente debate, en referencia a Hilton.

De estilos diferentes: Bianco tiene el aplomo de un hombre de frontera, mientras que Hilton derrocha el entusiasmo de un inmigrante por su tierra adoptiva, ambos lucran del profundo descontento que recorre California.

California, donde se asienta Silicon Valley, es estado más poblado de Estados Unidos y representaría la cuarta mayor economía del mundo si fuese un país.

Pero muchos habitantes de California se quejan con amargura del costo de vida, con altos precios en el sector inmobiliario y la gasolina más cara de Estados Unidos.

La cantidad de personas sin hogar, notoria en grandes ciudades como Los Ángeles y San Francisco, también afecta a los habitantes del estado de la costa oeste famoso por sus playas y sus vinos.

“Cuando los votantes están disgustados, se suele responsabilizar al partido en el poder”, dijo a AFP Sara Sadhwani, politóloga del Pomona College.

Pero la analista considera que aún se puede revertir la tendencia, cuando falta un mes para las primarias.

Alrededor de una cuarta parte de los electores se muestran indecisos en las encuestas, así que el panorama todavía es incierto, opina Sadhwani.

“Al final, California es un estado de mayoría demócrata”, indicó.

Hay más de 60 candidatos registrados para las primarias por la gobernación de California, de los cuales 24 son demócratas. Pero sólo un puñado es conocido.

Todos resaltan temas similares: viviendas asequibles, mejora del sistema de salud y hacer frente al presidente Donald Trump, quien no es popular en California.

Con una lista tan amplia que dispersa los votos en muchas direcciones, cada vez son más las voces que piden a los candidatos sin posibilidades retirarse para permitir que emerjan uno o dos nombres.

Entre los demócratas, el mejor ubicado es Tom Steyer, un financista multimillonario que propone que los ricos paguen más impuestos.

En una reciente visita a Los Ángeles, le dijo a AFP que no le pediría a ningún candidato que se retire. “Creo que sería la máxima arrogancia decirle a otro qué debe hacer”, sostuvo.

Le sigue en las encuestas Xavier Becerra, exsecretario de salud del expresidente Joe Biden.

Becerra se ha beneficiado de la caída en desgracia de Eric Swalwell, el congresista que tuvo que dejar la contienda tras ser acusado de violación y acoso sexual.

La excongresista Katie Porter no llega a cifras de dos dígitos, pero está por encima del alcalde de San José, Matt Mahan, y del exalcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, quienes obtienen menos de 5% en los sondeos.

Todos acudirán a un debate televisivo la noche del martes, en un escenario que deja poco margen para mostrar las diferencias de cada uno.

“Esto es peor que mis adolescentes a la hora de la cena”, lamentó Porter en el anterior debate, mientras los participantes hablaban todos al mismo tiempo.