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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno presentó un reajuste de $7.546 al salario mínimo, basado en la situación fiscal y el aumento de costos laborales. Según el INE, los índices de remuneraciones y costos laborales han subido. La nueva ley previsional aumentará gradualmente las contribuciones del empleador. En el Congreso, la oposición respalda a la CUT y critica la propuesta del Gobierno como insuficiente, pidiendo un aumento mayor.

Un alza de $7.546. Ese es el reajuste del salario mínimo que presentó el Ejecutivo en su proyecto de ley diferenciado de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), luego de que se acabaran las negociaciones la semana pasada.

El argumento del Gobierno sigue siendo la situación fiscal del país y el incremento de los costos laborales.

A eso, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, le agregó el incremento de las cotizaciones.

“Los costos que enfrenta el empleador van al alza. De hecho, van a subir del orden de 14% en los próximos cuatro años aun si la remuneración no sube, porque van a subir las cotizaciones previsionales (…)”, explicó.

Conforme al último reporte del INE, en febrero de 2026 los Índices Nominales de Remuneraciones (IR) y de Costos Laborales (ICL) registraron alzas en doce meses de 5,1% y 6,0%, respectivamente.

Las empresas medianas presentaron alzas interanuales de 5,8% en el IR y 6,8% en el ICL, seguidas por las pequeñas (5,4% en el IR y 5,9% en el ICL) y las grandes (4,8% en el IR y 5,8% en el ICL).

Con la entrada en vigencia de la Ley N°21.735, que reformó el sistema previsional, se incorporó una nueva cotización a cargo del empleador, la cual se sumó a los aportes patronales ya existentes y que tuvo “efecto” en el cálculo del Índice de Costos Laborales, sostuvo el INE en su informe.

Desde las remuneraciones devengadas en agosto de 2025, los empleadores aportan un 1,0% adicional de la remuneración imponible de cada trabajador: 0,1% destinado a la cuenta de capitalización individual; y 0,9% destinado al nuevo Seguro Social Previsional.

El incremento será implementado de manera gradual en un período de nueve años. Al término de dicho proceso, la contribución total del empleador —incluyendo el actual Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS)— alcanzará un 8,5% de la remuneración imponible.

Se trata de recursos para financiar tanto la capitalización individual como el nuevo Seguro Social Previsional, “lo que implicará un aumento progresivo en los costos laborales de las empresas”, afirmó el INE.

Debate por salario mínimo

Pero en el Congreso el Gobierno no la tendrá fácil. Así ha quedado demostrado en las sesiones en la Cámara Baja, no solo porque la oposición respalda a la CUT, sino porque califican la propuesta de la administración de José Antonio Kast como “una verdadera burla”.

La diputada frenteamplista, Gael Yeomans -quien integra la Comisión de Trabajo- endureció el tono y además acusó al Ejecutivo de mentir, porque la contrapropuesta que le transparentaron a la Central en la última reunión era tres veces ese monto.

“Un par de semanas atrás le estaban presentando a la CUT una propuesta que era tres veces más de la que están presentando hoy ¿De quién se quieren reír con esto?”, cuestionó.

Por su parte, el diputado del PPD, Héctor Ulloa, calificó la cifra como “absolutamente miserable”, aún más cuando el gran telón de fondo es la llamada Ley Miscelánea que beneficia -a su juicio- “a los más ricos” de Chile.

“Creemos que es posible aumentar el monto a través de un subsidio directo, en la propia ley o a través de una compensación en la medida que vayan aumentando los puntos de inflación”, planteó.

La demanda de la CUT es un reajuste para llevar el monto de $539 mil a $637.700, un incremento del 18% real.

Todavía falta que el gremio presente formalmente al Congreso su propuesta, pero el escenario no se anticiparía fácil, tomando en cuenta que los involucrados tienen posturas distintas.